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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Derechos culturales


Javier Muguerza
Autora Ana Azanza

Dado que  dedicamos alguna sesión del Mochuelo a Muguerza he pensado en este regalo navideño para todos los miembros de nuestra cofradía filosófica y amistades.
En este link se puede ver un vídeo de Javier Muguerza, hablando sobre los derechos culturales. Es uno de los mejores y provechosos eventos a los que he asistido en 2010. Dura una hora y diez minutos que en absoluto serán desperdiciados por el que se decida a verlo:

http://www.ugr.es/~filosofia/materiales/multimedia/congreso_2010/06javiermc.htm

Como filósofo español reconoció que España no es sino la provincia europea de Latinoamérica, de ahí su interés en el diálogo con filósofos del otro lado del Atlántico.

Los derechos culturales ¿son individuales y/o colectivos? es la pregunta más acuciante que se plantea hoy al multiculturalismo. En la primera parte de su conferencia Muguerza explica cómo ve él los derechos humanos, "exigencias morales de libertad e igualdad, de recibir un trato acorde con la dignidad humana que individuos y grupos desearían ver jurídicamente reconocidos, sin otra razón que su condición de seres humanos.
"I'm a Human Being", decía Martin Luther King, ¿cómo negar su condición humana a cualquiera que la afirma de sí mismo?
 Nunca serán derechos naturales, puesto que la naturaleza no produce derecho....
Derecho y justicia no son la misma cosa. Las exigencias morales de las que hablamos se hacen en nombre de la justicia y con vistas a materializarse en el derecho justo en cuanto diferente del derecho injusto.

Los derechos humanos tienen un largo recorrido en la historia y su logro es fruto del disenso más que del consenso. Como dijera el jurista alemán Rudolf Ihering, en "Der Kampf ums Recht":

 Sólo luchando alcanzarán los seres humanos sus derechos.

Muguerza demuestra históricamente la importancia de los seres humanos que a título individual o en grupo, minorías, disidentes, se han visto excluidos del disfrute de los derechos humanos. Comenzando por los excluidos del primer derecho y básico según Hannah Arendt, el derecho a ser sujeto de derechos.

En la segunda parte de su conferencia, se mete en la discusión sobre derechos culturales. Muguerza quiere mediar entre los puntos de vista opuestos del filósofo argentino Ernesto Garzón Valdés, que representaría la postura universalista,  y el filósofo mejicano, Luis Villoro, que detentaría la postura comunitarista. Reconoce que son etiquetas quizás abusivas en ambos casos.

Ernesto Garzón


Ya se ve que hay algo paradójico o al menos necesitado de una reflexión serena en el asunto de reivindicar el derecho de cada cultura propia desde un supuesto universalismo de los derechos humanos.

Ernesto Garzón, en una obra conjunta titulada "Derechos humanos y diversidad cultural. Los derechos humanos en un mundo dividido" critica la máxima de que "toda imposicion universal de derechos humanos sería expresión de un etnocentrismo moralmente inaceptable". En ese argumento se confunden el punto de vista cultural y el punto de vista moral.

Luis Villoro por su parte autor de "Sobre la identidad de los pueblos" defiende la vía de la autenticidad que deben recorrer cada uno de los pueblos, que consiste en asumir la propia historia con vistas a afianzar un modo propio de ver las cosas y de estar en el mundo. Una comunidad inauténtica es aquella que mimetiza otra, como todos los pueblos colonizados imitan al colonizador.

Villoro enfatiza la pertenencia a una cultura que nos precede, en la que nacemos y que nos sobrevive a cada uno. No subordina el individuo a la comunidad como sí hace el comunitarista MacIntyre, ni resuelve la moralidad del individuo en el Ethos comunitario.
Luis Villoro
Los derechos de las comunidades indígenas a preservar su identidad frente al estado que los engulle por medio de la educación pública, no son derechos naturales, pero tampoco Villoro sostiene que no hay más derecho que el reconocido por la ley.

El enfrentamiento con los universalistas viene por el hecho de que estos últimos defienden que no hay más derechos que los individuales. Las culturas no tienen derechos. Y los derechos son sólo exigencias morales hasta que no son recogidas por un ordenamiento jurídico.

Muguerza tercia en la última parte de su charla. Enfrenta al escéptico de los derechos humanos que fue De Maistre con el cosmopolita Diógenes de Sínope. El hombre de los derechos humanos es demasiado abstracto y no pasea por las calles, diría De Maistre, y Diógenes también aseguraba que él no se había encontrado con la "idea platónica de hombre". Sin embargo sí había encontrado individuos con nombre propio que efectivamente son los únicos que existen.

En opinión de Muguerza sólo el individuo como el de Diógenes sirve para vertebrar los Escila y Caribidis de la filosofía moral contemporánea, el universalismo y el comunitarismo.
Al universalimo más típico que sería el de Apel, se le echa en cara su abstracción, porque la gente vive en comunidades concretas, con un idioma, costumbres y religión.

Pero el comunitarismo olvida que la individualidad del ser humano lo hace todavía más concreto que su pertenencia a tal o cual comunidad.

Sólo el cosmopolitismo, como Diógenes que se sentía ciudadano del mundo, nos puede salvar de los excesos de universalismo y comunitarismo. Lo que ocurre que cuando Diógenes contestó que él era ciudadano del mundo lo hizo en griego, que era el idioma en qué podía expresarse.
Y la analogía de nuestro aprendizaje de la lengua materna le sirve a Muguerza para expresar que no aprendemos "el lenguaje" en abstracto sino una lengua. Con ella aprendemos a comunicarnos y a partir de ella podemos aprender a hablar en otra. Por lo mismo no aprendemos la moral en abstracto sino la de nuestra comunidad.

Pero con ayuda del perspectivimos orteguiano, y así lo ha puesto de relieve Aranguren, sabemos que no estamos insuperablemente adscritos a una perspectiva única como estaban los antiguos griegos a la polis.

El final de la conferencia me parece brillante:

"Allí donde la comunidad se muestra incapaz de trascender su horizonte cultural y se convierte de ese modo en sociedad cerrada en cambio los individuos inconformistas, el caso de los disidentes, podrían contribuir a la ruptura "de" y a la ruptura "con" semejante cerrazón esforzándose por transformar esa comunidad en una sociedad abierta, hacia dentro, porque los individuos no tienen por qué reducir su moralidad al ethos comunitario prevaleciente, y hacia fuera, confrontando a otras comunidades, tratando de comprender los mores ajenos desde una óptica pluricultural y hasta intercultural, entremezclándolos unos con otros, fomentando su influencia mutua y su mutua hibridación o su mutuo mestizaje."

Tomando una metáfora de Octavio Paz:
"No hay cosmopolitismo sin alas, las alas que permitan sobrevolar las particularidades e integrarnos en una comunidad efectiva universal, pero tampoco hay cosmopolitismo sin raíces, las raíces que tenemos en una comunidad....

Ser cosmopolita sería saber levantar el vuelo sin renunciar a las raíces, hay que estar enraizados sin dejarnos recortar las alas. Es la única forma en que los seres humanos pueden ser verdaderamente humanos, es decir, tales que nada humano les sea ajeno. El principal derecho cultural debería de ser el derecho a habitar nuestra cultura haciendo de ella nuestra patria, pero a tener así mismo tantas patrias cuantas culturas seamos capaces de habitar.

Las culturas están puestas para unir no para separar contra el pronóstico agorero de Huntington. Desde un punto de vista cosmopolita, con palabras de Victoria Camps: no hay culturas ni civilizaciones incompatibles entre sí, sino tan sólo modos de actuar incompatibles con los derechos humanos. Y entre esos derechos humanos están los derechos culturales, dentro de una cultura planetaria de la solidaridad."

viernes, 10 de diciembre de 2010

Resultados del informe Pisa

Autora Ana Azanza

Me ha gustado especialmente este artículo de Penalva en el Confidencial, espero que no le moleste que lo ponga aquí. Es su valoración sobre los resultados del informe Pisa. Los que estamos a pie de obra no necesitamos que nos vengan a informar de que enseñamos cada vez menos y mal. Por nostalgia de cuando se iba a los colegios a estudiar, a veces releo mis libros de texto del instituto.

Comparo mi libro de sociales con el libro de sociales que tienen los alumnos de 2º de ESO. En lengua y literatura es todavía peor,  tuvimos que empollar con 12, 13 años bastante literatura española. Los ejercicios de un libro actual  me recuerdan la página de acertijos del periódico.

Reproducir un diálogo de una película de Almodóvar en un texto de lengua en vez de un Vargas Llosa o un Cervantes no me parece lo más apropiado.

Por no hablar de las abtrusas e imposibles físicas y químicas desde nuestra tierna edad de 13 años. ¡Qué difíiciles eran los problema!. ¡Qué tiempos! nuestros políticos harán todo lo posible porque no vuelvan. Como se dice ahora en bárbara expresión: "son unos cortoplacistas", la enseñanza no está en las prioridades de nadie, no sirve para llegar a la Moncloa o al sillón correspondiente de la comunidad autónoma. El tema es de base, de años, de largo alcance, y en este país no vemos más allá de nuestras narices.

No me extraña que los niños se porten mal: ir a un sitio a estar encerrado sin que el trabajo sea relevante para aprobar genera distorsión. Cuando hay trabajo serio, mucho trabajo, muchos deberes, muchas páginas que estudiar, muchas composiciones que hacer.... la gente está ocupada  y no se entretiene tanto. Pero es que ahora parecemos un circo. Y además te desgastes o no te van a pagar igual, incluso peor.

En uno de los comentarios que le hacen a Penalva se dice que  cuando a la gente se le habla "en tonto" estimula el atontamiento.

http://www.elconfidencial.com/cuestion-escolar/pisa2009-quiebra-educativa-colapso-economico-20101210-6731.html#

José Penalva - 10/12/2010


Lo más sangrante de los resultados que PISA-2009 ofrece sobre el sistema educativo español es que:

• Si su hijo nace en Madrid, Castilla-León o La Rioja, podría tener una calidad educativa similar a los de Noruega, Alemania, o Suiza.

• Si su hijo nace en Andalucía, Baleares o Canarias, obtendría una calidad menor incluso a los de Lituania o Turquía.

• Es más, si nace en Ceuta o Melilla tendría una educación inferior a la de Rumania.



Y eso que ni Extremadura ni Castilla-La Mancha ni la Comunidad Valenciana se han atrevido a presentarse a PISA. Las comparaciones son odiosas, y siempre injustas (o inconmensurables, que diría Gabilondo), pero el hecho es que se esperaba la constatación del aumento de desigualdades entre Comunidades Autónomas, pues a ello apuntaba la Prueba General de Diagnóstico publicada por el MEC en junio de 2010 -y quizá eso explique por qué el ministro de Educación ha evitado dar la cara y ha dejado la presentación de PISA al Secretario.



Además, a los resultados de PISA hay a añadir lo que ya se conoce:

• El 40% de jóvenes españoles está en paro (cuando la media europea es del 20%); eso supone más de un millón de jóvenes en paro.

• Y coincide que esos jóvenes en paro son los que han fracasado en el sistema educativo. Por tanto, el fracaso educativo conduce al paro.



Estos datos arrojan unas consecuencias inevitables:

1. El fracaso del sistema educativo.

2. El fracaso educativo arrastra al fracaso laboral.

3. Las Comunidades Autonomías como factor de desigualdad.



De ahí se deriva, entre otras cosas, que el despegue económico de España se ve lastrado por el sistema educativo y el diseño autonómico actual. Existe, pues, una relación recíproca entre fracaso del sistema educativo, inviabilidad del actual diseño autonómico y colapso económico. De ello se desprenden dos conclusiones: primero, la superación de la actual situación económica pasa necesariamente por un sistema educativo sólido, viable y sostenible. Segundo, para superar la crisis económica se necesita, sobre todo, valentía (¿de la clase política?, ¿de la sociedad civil?) para afrontar las reformas educativas necesarias.



Se buscan pulidores y abrillantadores



Ahora bien, es de esperar que el actual Ministerio de Educación y la pedagogía afín a Zapatero ponga en marcha la estrategia habitual, que consiste en lo siguiente: I) negar los datos, II) crear mitos, y III) excluir la crítica. Así, en primer lugar, Educación se ha apresurado a señalar a los medios de comunicación que PISA subraya la cohesión educativa de nuestro sistema; es decir, justo lo contrario de lo que PISA muestra. Y, seguidamente, ha puesto en marcha la maquinaria de pulido y abrillantado: su periódico favorito -que ahora parece que va con más tardanza- daba el siguiente titular: “España recupera en PISA el bajón de 2006”. Sin embargo, no dice que ese cómputo global nos sitúa en los mismos resultados que se obtuvieron en 2003, y oculta el aumento de la desigualdad en España.



El despegue económico de España se ve lastrado por el sistema educativo y el diseño autonómico actual. Existe, pues, una relación recíproca entre fracaso del sistema educativo, inviabilidad del actual diseño autonómico y colapso económico



A continuación, se recurre a los mitos, para encubrir la realidad. Para maquillar los datos, la tesis favorita de Gabilondo y los suyos es la siguiente: “España tiene resultados educativos bajos porque el nivel económico es bajo” (todos los Secretarios de Educación desde el año 2004 lo han afirmado). Así, fiel a la teoría marxista de la reproducción social, vienen a plantear que el nivel educativo del alumno corresponde al nivel económico de su familia: los desfavorecidos, resultados educativos pobres; los ricos, resultados educativos favorecidos; de ahí, se viene a deducir, el cambio educativo pasa por la transformación de la estructura económica: Classical Marxism Ideology.



Ya se ha mostrado sobradamente que tal principio marxista no se sostiene empíricamente. Pero no importa: la grasa rancia es buena para pulir roídos zapatos, y asentados en ese mito, Gabilondo y los suyos evitarán cuestionar los pilares del sistema educativo, que es la causa del colapso educativo actual. Por tanto, ninguna reforma de hondo calado será abordada. Parece ser más rentable excluir y machacar la crítica; y, así, quien ose plantear algo distinto es tildado de neoconservador nacional-españolista y católico, con tintes de neoliberal, mercantilista, clasista, elitista, autoritario, tradicionalista y confesionalista, amén de machista y homófobo, que diría la ex ministra de Igualdad (¡Igualdad!) Bibiana Aído (por cierto, condecorada por ZP con la Gran Cruz de la Real Orden de Carlos III, por los servicios que la caballera ha prestado al Estado y a la lengua española).



El paradigma Logse: un error intelectual



Nada cambiará en educación en España -y la salida de la crisis económica pasa por la educación- si no se va a la raíz del problema: el paradigma Logse impera en la pedagogía de la universidad española. Existen honrosas excepciones, sí, pero tan honrosas como excepciones -en toda fábrica de ideas, el paradigma imperante ordeña y manda-. Y el paradigma Logse emana de los siguientes postulados:

1. El socialismo se ha mostrado incapaz de transformar el mundo mediante la economía (el año 1989 supone su acta de defunción), pero, sin embargo, persiste la esperanza de transformar el mundo mediante la pedagogía.

2. Esa esperanza pedagógica descansa en el postulado de la fe ciega: «Nosotros progresistas defendemos la igualdad social y, por tanto, estamos en el camino correcto. En consecuencia, hay que tener fe y esperar al futuro”. Es, pues, un discurso idealista (no se apoya en la realidad, sino en un ideal) de cuño irracional (que no se defiende con hechos ni argumentos, sino con fe).

3. De tal esperanza idealista emanan los dogmas logsianos: facilidad para aprobar, eliminación del esfuerzo,… “bajar los niveles”.



Como dijo el ex secretario de Educación Tiana, en defensa del paradigma Logse: “Cuando se dice que tenemos la generación de jóvenes mejor formada de nuestra historia, quizás haya que matizar y discutir cuál sea su nivel real de formación, pero de lo que no cabe duda es que se trata de la generación que ha tenido una estancia escolar más larga en toda nuestra historia” (2003). En efecto, el logro consiste en que tenemos las mejores guarderías de nuestra historia.

A esto se reduce la pedagogía idealista progresista (que es, recuerdo, el imperante en la universidad española): reconvertir la escuela en guarderías, y la enseñanza en sopa boba. Es decir, puro asistencialismo social (aquello, recuerdo a los socialistas de hoy, que primera y fundamentalmente criticaban los socialistas clásicos de finales el XIX y principios del XX). He ahí el nuevo opio del pueblo español.



El verdadero problema de España



Por tanto, no cabe esperar que Gabilondo modifique el sistema educativo actual. Fiel al principio marxista referido, esperará al resurgir económico. Su tesis, como he señalado antes es que “el progreso económico lleva a mejores resultados educativos”. De ahí que el paradigma Logse sea, además de un error intelectual, un programa especialmente dañino para la situación económica (y, por tanto, social) de España. Porque la salida a la quiebra económica de España pasa necesariamente por la reforma del sistema educativo. Lo que se necesitan son personas capaces de producir conocimiento innovador y competitivo. Y para ello se requiere algo más que guarderías y campos de golf.



España se podía permitir el lujo de los argumentos ideológicos cuando se ataban los perros con longaniza y abundaba el señorito-satisfecho (utilizando el término de Ortega). Sin embargo, el colapso económico de España (y la inminente intervención europea) marca un hito decisivo en la situación social actual. Parece que la conciencia social (si existe semejante cosa) ya no es tan tolerante ante los discursos idealistas de bellas meras palabras y huecas intenciones. Aunque nunca se sabe con qué nos vendrán los nuevos pulidores y abrillantadores. En cualquier caso, el problema más grave que tiene planteada España hoy es el ocultamiento de la realidad y la connivencia académica ante la mentira.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Ensoñaciones de la mujer montaraz


Lo prometido es deuda. Pongo a disposición de la Quinta del Mochuelo un magnífico texto que me regaló hace ya algunos años doña Encarnación Lorenzo, entonces estudiante -sobresaliente- de filosofía.

El precioso y denso texto de Encarnación gira en torno a una obra de Hélène Cixous sobre el viejo mito de Medusa.

Hélène Cixous, filósofa, dramaturga, poeta, es también una feminista de la diferencia -y de la bisexualidad- bastante derridiana y poco conocida en España.

Por las páginas del texto de Encarnación Lorenzo desfilan ocurrentes interpretaciones de Freud, Lacan, Jung..., sabrosas reflexiones de Simmel, Virginia Woolf, Robert Graves, Celia Amorós, Victoria Camps, Luce Irigaray, Foucault, Julia Kristeva, Barthes o María Zambrano.

También podréis hallar en el mismo una precisa síntesis y contraste entre el feminismo de la diferencia y el feminismo de la igualdad o humanismo feminista, así como propuestas de futuro que hagan más armónicas, gozosas e igualitarias las relaciones entre los géneros (o las diversas y complejas sexualidades).

Espero que el texto dé que hablar en nuestra próxima sesión con pastelillos e Ikástica. Y ¡ojalá podamos contar alguna vez con la viva presencia (más que virtual) de su autora en nuestra Quinta.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Elogio de la enseñanza, de la lectura y de la memoria por Rosa Regás

Pocas veces he escuchado a un intelectual español hablar públicamente con tanta contundencia sobre un tema de interés general y moral como esta semana.

Rosa Regás, célebre escritora, de ideología republicana y laica nada disimulada, hizo un alegato en favor de la enseñanza "como debe ser" que me encantaría llegara a oídos de tantos defensores de lo indefendible por el motivo de que piensan que hacer esforzarse a los niños en la escuela es cosa más o menos franquista.

Para empezar: "sólo la cultura mejora los países. Todo lo demás no. Hoy damos más importancia a ser rico y famoso, pero no hay demasiada diferencia entre ser hortera con dinero y hortera sin dinero". La educación debería de ser tema prioritario para todos los gobiernos, como lo fue en la segunda república de 1931 de la que alabó los objetivos conseguidos en tan poco tiempo, porque había una convicción política de que la educación es lo prioritario para mejorar todos los aspectos de la vida. "Los maestros y los profesores son los primeros ciudadanos de la república", llegó a decir alguno de los ministros.

"La educación es la base de la riqueza de pensamiento y de la riqueza en solidaridad...."
 En este punto habría aplaudido a Rosa Regás como un chimpancé. Siento decirlo así, pero veo esta afirmación tan sencilla y tan verdadera y tan olvidada que no sé como manifestar mi entusiasmo.

Las declaraciones de Rosa Regás en contra de los ordenadores "que sólo sirven para copiar" no eran políticamente correctas, menos mal que no había ningún representante de la "administración educativa" en la sala.en ese momento.

Falta interés por la educación, falta firmeza y complicidad entre los gobiernos, profesores, alumnos, familias.

"La familia está convencida de que todo lo que hacen los niños mal es culpa de la escuela y la escuela devuelve la pelota. Es necesaria una relación de la escuela con los padres al margen de los hijos". Rosa Regás es consciente de que los padres sólo quieren que sus hijos aprueben, y no se preocupan tanto de la adquisición de cultura y formación. No ahondaremos en esta herida...

Los niños están mucho rato en casa, y los padres rellenan ese tiempo con múltiples actividades extraescolares. De manera que las tardes se pasan de un lado para otro, en coche: del judo a la música, y de la música al kárate. Tiempo que se pierde en desplazamientos, tiempo que no se usa para leer ni para estudiar. Hay una falta de armonía entre lo que la familia intenta y lo que la escuela quiere.

Rosa Regás pasó al relato de sus recuerdos de internado: con 10 años la levantada era a las siete de la mañana, tras los oportunos rezos y con sólo dos horas de intervalos para comidas y recreos, tenían clase desde las 9.a.m hasta las 19.45 ¡y no les pasaba nada!

¡Qué tiempos!

Hoy por el contrario a partir de los 13 ó 14 años la juventud está en la calle de fiesta. Sobra diversión y falta concentración necesaria para el estudio fructífero. Los niños pasan de curso, y su única meta es el aprobado, no hay curiosidad. No se estimula ni se despierta, porque el estudio es un engorro del que hay que librarse lo antes posible.

En cuanto a la lectura, "

es la formación del espíritu de una persona. La lectura nos enseña a ver la realidad desde muchos otros puntos de vista "a ver la vida con otros ojos que es lo que hacemos cuando leemos". Ayuda al criterio sólido, es fundamental para desarrollar las cualidades mentales". Rosa Regás dijo que entre sus nietos, tiene 15, observa diferencias según esa lectura se practique más o menos. La fantasía, la inteligencia, las emociones, al leer se desarrolla todo, nos convertimos en creadores y lo trasladamos a las demás actividades habituales. Pero hoy con 13 años los muchachos/as ya no tienen tiempo de leer.
La cultura del esfuerzo está desprestigiada cuando es el esfuerzo lo que va a ayudar al chaval en la vida. Vivimos en la pura y absoluta comodidad.

Por lo que respecta a los planes educativos, "tampoco funcionan", basados en la política no en la ciencia. "Los planes tienen que salir del profesorado y estar al margen de los intereses políticos. Una cosa es fundamentar la convivencia en las ideas, justicia, igualdad, libertad. Y otra en las creencias, religiosas, morales, políticas. Las creencias no se deben imponer, cuando lo hacemos nos metemos en el fundamentalismo."

A Rosa Regás le parece que la escuela debe ser pública y laica, y le cuesta entender que el gobierno esté financiando la clase de religión. Aquí podríamos añadir, cuando además los profesores no son seleccionados públicamente. "Con dificultad pero creo en los milagros". En el milagro de una escuela pública y laica, y volvió a recordar el entusiasmo colectivo por la república que hizo posibl el milagro en la enseñanza.

Por desgracia no se destinan suficientes recursos a la enseñanza en España.

Y siguió atacando al "ordenador", la panacea como bien sabemos de todos los males: "los ordenadores van en detrimento de la memoria, que si no se practica se pierde".

Relató las investigaciones de una mujer Rita Levi Montalcini, premio Nobel de Medicina 1986 por su trabajo sobre las neuronas. De jóvenes creamos una cantidad infinita de neuronas que vamos perdiendo a partir de una cierta edad. Pero si hemos trabajado el cerebro creamos conexiones entre ellas, esas uniones son tan fuertes que aunque haya menos el cerebro se puede decir que no envejece. Siempre que no nos quedemos mirando la tele como principal actividad.

La propia Rita Levi Montalcini, otra mujer judía destacable y destacada, cumplirá 102 años en abril de 2011 y aunque llena de achaques, no ve bien, tampoco oye correctamente asegura "mi cerebro no envejece".

También es escasa nuestra formación oral, el vocabulario de los principales personajes televisivos que inundan nuestras vidas es bien limitado. Y alabó por contraste el modo de hablar más rico en sintaxis y conocimiento de la lengua española que se observa entre las gentes más humildes de América. Respetan más el lenguaje que en la península ibérica.

"La lectura en voz alta crea el oído para la propia lengua y las demás lenguas."

Falla la educación cívica, que se concreta en el respeto a la libertad y al diferente. Es preciso hacer "civismo", ciudadanos y no sólo clientes de las multinacionales. Falla el apoyo a los docentes, concretando, a Rosa Regás le sorprende que no se pueda sacar a un niño de la clase cuando molesta. "Al profesor no se le da la libertad y el prestigio que necesita para hacer su trabajo. La ley protege en exceso a los alumnos."

"Los niños no necesitan tanta protección, si la necesita el profesor para tener tranquilidad y explicar."

Como el público estaba formado por enseñantes y aspirantes a serlo, terminó la conferencia con una exhortación al compromiso, "es fundamental creer en lo que se está haciendo... Intentar educar es un proceso creativo constante. Una educación mejor es necesaria y es posible."

Esta charla de Rosa Regás me ha puesto en la pista de otra gran mujer, Rita Levi Montalcini. La lectura de una entrevista que le hicieron con motivo de su centenario hace que se recupere la fe en la humanidad

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/pueda/pensar/quiero/ayuden/morir/dignidad/elpepusoc/20090418elpepusoc_2/Tes

lunes, 1 de noviembre de 2010

Perseo y la Diosa Blanca

Un mito es un organismo de imágenes cálidamente coloreadas -escribe Ignacio Gómez de Liaño en La mentira social (tecnos, 1989). Al contrario que la utopía, que es una composición intelectual hecha de instituciones imaginarias, el mito es algo global y esencialmente no racional, algo vital, casi-biológico. Muchas utopías se han valido de mitos para influir en la dinámica social, pues son los mitos los que sugestionan y conmueven la voluntad de los actores sociales. Los mitos protegen a las utopías, las ponen en marcha, para bien y para mal, en su efecto propulsor o destructor.

Siguiendo a George Sorel (Reflexiones sobre la violencia, Madrid, 1976), Gómez de Liaño indica que por más que se hable de rebeliones, no se provocará por ello el menor movimiento revolucionario, a menos que haya mitos aceptados por las masas... Para que un sentimiento se convierta en asentimiento y creencia, necesita el cuerpo de una imagen o, mucho mejor, el organismo imaginativo completo de un mito. Mi amiga Oliva Blanco Corujo, autora de La polémica feminista en la España ilustrada (Almud, 2010) lo sabe, y es perfectamente legítimo referirse, no sólo a la figura histórica de Aspasia, Diotima, Hipatia u Oliva Sabuco, sino también a los mitos feministas que pueden proteger la utopía política de la igualdad de género, como mecanismos de acción pedagógica y social. Con los mitos -escribe Gómez de Liaño- el ser humano da un aspecto de realidad a las esperanzas de acción inmediata (cfr. cap. VIII op. cit.).

La interpretación del mito es útil, conveniente, pero nunca agota su fertilidad simbólica. Estas cosas, que no sucedieron -escribía Salustio-, son para siempre.

Estos días he estado dándole vueltas al mito de Perseo, sobre el que nos trajo la exposición de trabajos pictóricos y escultóricos de Gaspar Becerra, que tuvimos la suerte de disfrutar en Baeza, y a la descripción que nos ofreció nuestra colega Amelia. Primero iba a escribir un comentario, agradeciéndole su labor y matizando alguna cosa, luego la cosa se ha ido liando, y al final he producido esta entrada...

Buscando interpretaciones verosímiles de lo inverosímil, es obligatoria la escala en la monumental obra Los mitos griegos (1955), de Robert Graves.

Para el gran poeta británico, tan asociado al paisaje mediterráneo de las Baleares, verdadero connaisseur de las viejas historias mediterráneas, creador o recreador él mismo del mito de la Diosa Blanca, el mito de Acrisio y Preto, los dos gemelos que sufren ya de celos y se disputan la preferencia en el útero materno, registra la fundación de un reino doble argivo, que se confunde con una visión más antigua de cómo el brillante espíritu del Año Creciente y su mellizo heredero, el oscuro espíritu del Año Menguante mantinen una rivalidad constante.

Dos de esos pares de mellizos competidores aparecen en el Génesis bíblico: Esaú y Jacob, Fares y Zara. En el mito palestino de Mot y Aleyn los mellizos pelean por una mujer, como Acrisio y Preto; también en el mito celta de Gwyn y Gwythur, los mellizos se desafían cada Víspera de Mayo hasta el final del mundo, por la mano de Creiddyland, hija de Llyr (la Cordelia, hija del rey Lear). Para Graves, esta mujer representa, en cada caso, a una sacerdotisa de la Luna, y por eso el casamiento con ella es el que confiere dignidad real.

El poeta relaciona el mito de Dánae, Perseo y el arca con el de Isis, Osiris, Set y el niño Horus. De hecho, en la versión más antigua del mito, Preto es el padre de Perseo, el argivo Osiris. Dánae es su hermana-esposa, Isis; Perseo, el niño Horus; y Acrisio el celoso Set que mató a su mellizo Osiris y es objeto de la venganza de Horus. El arca es la embarcación de madera de acacia en que Isis y Horus recorren el delta del Nilo en busca del cadáver de Osiris.

Dánae, presa en el calabozo de bronce, donde da a luz a Perseo, es el tema de una familiar ilustración gráfica de Año Nuevo. Para Graves, la fecundación de Dánae por Zeus con una lluvia de oro tiene que referirse al casamiento ritual del Sol y la Luna, del que nacía el rey del Año Nuevo, aunque también pude interpretarse como una alegoría pastoral: "el agua es oro" para un pastor griego y Zeus envía chubascos a la Tierra-Dánae que regeneran los pastos.

Los mitos de Perseo, liberador de Andrómeda, y Belerefonte, el héroe que mata a la monstruosa Quimera montado en Pegaso (el caballo alado nacido del cuerpo decapitado de Medusa), están íntimamente relacionados.

Probablemente ambas hazañas se refieren a la usurpación por invasores helenos de los poderes de la diosa Luna, y aparecen unidas en una ánfora beocia arcaica que representa a una yegua con cabeza de gorgona. Esta yegua es la diosa Luna, cuyo símbolo calendario era la Quimera. La cabeza de la gorgona es una máscara profiláctica que se ponían las sacerdotisas para ahuyentar a los no iniciados y de las que las despojaron los helenos.

Puede que todo esto refiera a la conquista argiva de Libia, la supresión allí del sistema matriarcal y la violación de los misterios de la diosa Neith.

La fábula de Andrómeda es de origen oriental, palestina o siria, tal vez. Perseo sustituye aquí al dios Sol-Marduk o a su predecesor Bel, montado en su caballo blanco y matando al monstruo marino Tiamat. En la mitología hebrea Jehovah (Marduk) despedaza a Rahab: el Mar.

Andrómeda, enjoyada y desnuda, encadenada a una roca, es Afrodita, o Ishtar, o Astarté, "la lasciva", la diosa del Mar, "gobernante de hombres".

Y aquí se cierra un curioso círculo, porque cerca del museo donde estaban las ilustraciones de Gaspar Becerra, todavía se puede contemplar en una famosa fuente de Baeza una figura que, según dicen, representa a la diosa fenicia Astarté, a la que luego hicieron Virgen María, claro. Lo cierto es que Astarté, diosa del Mar, tenía templos a todo lo largo de la costa palestina, y en Troya era Hesíone, "Reina de Asia", a la que Hércules salvó de otro monstruo marino.

Una colonia griega en Quemis, hacia el segundo milenio a. C. identificaba a Perseo con el dios Chem, cuyo jeroglífico era un pájaro alado y un disco solar; y Herodoto hace hincapié en la relación entre Dánae, la madre de Perseo, y la invasión libia de Argos por los dánaos.

En el capítulo 13 de La Diosa Blanca, Robert Graves postula que muchos elementos de cuento de hadas de la fábula de Perseo (el yelmo que confiere invisibilidad, el diente de las Grayas, la hoz diamantina, las sandalias aladas, el zurrón mágico) son interpretaciones erróneas de una ilustración del dios Hermes, quien también recibe un ojo mágico que le entregan las Tres Parcas, ojo que simboliza el don de la percepción, que permite a Hermes dominar el alfabeto de árboles que ellas han inventado. Gracias a sus sandalias maravillosas, Hermes vuela hacia Tartesos, donde las Gorgonas tienen un bosquecillo sagrado, escoltado y no perseguido por una tríada de diosas que llevan máscaras de gorgona.

No es casual que Hermes, benefactor junto con Atenea de Perseo, como mensajero de la Muerte, también haya merecido el título de Pterseus: "el destructor".
 
Ilustro la entrada con una tinta que tiene cierto valor sentimental para mi memoria, creo que se trata de la réplica de un dibujo de Dalí, que hice en San Clemente de Sasebas, en el despacho de la séptima compañía del Campamento de Instrucción de Reclutas, CIR nº 9, en el despacho del capitán, a donde Fernando Poveda (RIP), a la sazón teniente de la Séptima, también él pintor de cielos ampurdaneses, me dejaba pintar solo, rodeado de mantis... El cuadro de Dalí debió de impresionarme en su museo de Figueras. Este dibujo ilustró, aun monocromo, un ensayo que publiqué en la revista etnológica El Toro de Caña (Diputación de Jaén), que no sé si todavía existe, en su número 10. Y era en realidad el borrador de un gran mural que presenté en una exposición que organizamos en el campamento militar, con Peña Albizu, el cabo Lendín, y otros reclutas y soldados que le daban vida a la tinta, la acuarela o el pastel... Las obras desaparecieron misteriosamente después de aquella exposición...
 
La primera ilustración es una foto de una foto de un dibujo de Gaspar Becerra de los dos benefactores de Perseo: Hermes y Atenea, o Mercurio y Minerva, en su versión latina... Por fin, tenemos la pintura de Perseo alejándose de espaldas con la cabeza de Medusa, que incluirá Atenea en su égida, y en primer plano a Pegaso que surge del cadáver de Medusa, completamente formado junto con el guerrero Crisaor, que sujetaba una cimitarra de oro... Pero eso es ya otra historia.

sábado, 30 de octubre de 2010

Morante


El 27 de Octubre la Quinta del Mochuelo celebró su sesión inaugural del presente curso 2010-2011. Junto con nuestra diligente coordinadora, doña Amelia Fernández, estuvimos pergeñando contribuciones y temporalizaciones. Así, Martín Ruiz Calvente nos hablará en noviembre (seguramente el 23) de Esperanza Guisán, importante filósofa que ahora se jubila. Un servidor (JB) disertará el 14 de diciembre -si los dioses lo consienten- sobre la Ikástica de Ignacio Gómez de Liaño. Amelia nos enriquecerá el 22 de marzo con la filosofía de su tocaya Amelia Valcárcel, igual que Ana Azanza, que ya acudió con un buen elenco de obras de aquella autora. Rafael Bellón interpretará la filosofía de Agustín García Calvo al que considera el más importante de los filósofos españoles vivos. Y esperamos que Pepe Fuentes, que excusó su inasistencia por viaje a Córdoba, y Marcos Serrano, nos deleiten como suelen con su sabiduría cinéfila.
En fin que esos son los toros y los toreros... Y hablando de toros, don Rafael Bellón nos regaló como colofón de la sesión unas coplas en homenaje a Morante de la Puebla y su lidia en Úbeda el día de San Miguel (29 de septiembre 2010), que, a continuación, paso a publicar para regalo de los tauromáquicos y testimonio poético del grupo...

Ponte la camisa nueva,
que hoy torea en Úbeda
Morante de la Puebla.

A las cinco de la tarde,
sin piquetes picadores
ya se presiente el gran arte.

Y es que el toreo es un arte;
siendo el arte del juego,
no es el juego del arte...

Ponte la corbata nueva,
que hoy torea en Úbeda
Morante de la Puebla.

Qué sublime, qué elegante;
qué tierno con las espigas
es el toreo de Morante.

Qué verónicas, qué empaque,
qué chicuelinas al paso,
¡ay! qué media, qué desplante.

Qué banderillas de veras;
qué esencia de naturales,
qué obligados de pecho,

qué redondos, qué remates.
Qué abaniqueo por delante...
Y es que el artista hace al arte.

Ponte la chaqueta nueva,
que hoy torea en Úbeda
Morante de la Puebla.

Hasta aquí las coplas. Se vé que, después de José Tomás, Morante le disputa con ventaja el aplauso de los intelectuales. Mi virtual amigo Domingo Henares, erudito humanista, que acaba de publicar la mejor edición (11ª) de la Nueva filosofía de la naturaleza del hombre de Oliva Sabuco, bajo el nombre de Miguel Sabuco (Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel", 2009), afirma que después de Curro Romero ningún ángel torero lo hace como Morante.
Yo tuve la suerte de verle en Sevilla, en la feria de abril del 2009, y a uno de sus cites desde los medios pertenece la foto que adorna esta entrada.
Rafael Bellón Junior, que sigue las actividades de esta Quinta, me ha pedido el pregón taurino  que me solicitó la Peña Carnicerito de Úbeda en 2004. En él creo que encontrará sabrosos argumentos a favor de las corridas y en contra del zafio "animalismo" urbanita, así como el esbozo de una interpretación del trágico misterio de la lidia y el sacrificio ritual de reses bravas, inspirada en los filósofos que amaron su arte o su ejemplo de valor, como Gómez Pin, quien en una apasionada intervención cita nada menos que a Marcel Proust para defender la espiritualidad contenida por la fiesta que ahora los animalistas, sin duda en nombre de la animalidad y no de la humanidad, quieren prohibir.
Evidentemente, quienes disfrutamos de las corridas no vamos a ellas a ver sufrir a un animal, sino a atrapar un instante de vida en toda su divina violencia y en toda su eterna belleza. Nadie como el taurino siente lo que le pasa al toro, porque para él es como un animal totémico, como un dios telúrico en el que también se siente representado.
A mí me irrita la zafiedad de periodistas que dan por supuesto que hay argumentos "ecologistas" en contra de las corridas de toros. Sobre esto os ofrezco mi entrada "Ecologismo de secano" de Mojigangas y pamplinas.

domingo, 24 de octubre de 2010

El último libro de Penalva



Ya sabemos que el sistema educativo español tiene muchas dificultades. Nos quejamos mucho de él desde hace años. Por eso viene bien un libro que no se limita al lamento sino que analiza los porqués del actual "semidesastre" de la enseñanza en España. "Semi" porque mientras haya personas ilusionadas con lo que hacen a pesar de todo algo se salva, y en el Mochuelo hay ilusión.

Fallan según Penalva:
-la teoría pedagógica de base,
-el modelo de profesor,
-la idea de qué es la escuela y cuál es su función en el conjnto de la sociedad.

El problema es si hay alternativas Las hay, pero parece ser que el mundo de la pedagogía oficial tiene por intocable el actual sistema educativo. Se le ha colocado la etiqueta de "progresista" y se detecta poca preocupación entre los especialistas universitarios por los problemas reales que se viven día a día sobre todo en la enseñanza secundaria.
A este respecto hace poco pude contestar a las preguntas de una alumna de magisterio de la universidad de Jaén, me agradó poder colaborar a que los maestros y profesores del futuro sepan cuáles son las dificultades, a qué se van a enfrentar y vayan pensando ya en el "cambio".

Algo que no ayuda precismante a superar los problemas es la politización de la enseñanza. En nuestro país asuntos que deberían ser un consenso entre todas las fuerzas políticas son objeto de disputa ideológica, incluso de que rebrote el localismo y el nacionalismo a propósito de la escuela pública por no hablar de la "cuestión religiosa" de la que Penalva no se hace eco en su libro, pero que es otro tema no menor.

Hay que repensar qué se ha de aprender. Algo en lo que incide bastante el autor de "La escuela a examen" es el modelo de profesor. Es urgente la "revalorización" de nuestro trabajo. Resulta paradójico observar que llevando la palabra "profesión" en el nombre  se reconozca tan poco la autoridad, el saber de los "profesionales" de la enseñanza. En los programas televisivos todos los que aparecen son profesionales de la canción, el baile, el periodismo, el cine, el deporte.... "un profesional como la copa de un pino", expresión muy usada en nuestro país en cualquier actividad para designar al que sabe lo que hace y lo hace bien y con dedicación. En el mundo de la enseñanza hoy por hoy las cosas no son así.

Penalva analiza desde un punto de vista filosófico, (se agradece este extremo), las teorías que están a la base de nuestro modelo educativo, la llamada pedagogía construccionista y el pretendido compromiso socio-político del enseñante, así como el ideal de la inclusión.

Particularmente ilustrativos me parecen los tres últimos capítulos en los que el autor cuestiona la figura del profesor como asistente social, una "profesión" muy digna pero distinta, y propone modelos alternativos para reforzar el papel del profesor en la escuela. Realmente nosotros deberíamos de ser los protagonistas de los que allí se hace.
Si alguien del Mochuelo o no del Mochuelo, quiere echarle un vistazo al libro se lo presto, con vuelta por favor.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Filosofía y arte


Autora Ana Azanza


Algunos de los integrantes del Mochuelo nos hemos visto las caras en Málaga este fin de semana. Era el octavo congresos de la Aafi, "Filosofia y arte" y he puesto esta foto que amablemente me envía Romualdo de la conferencia inaugural impartida por Valeriano Bozal, catedrático de la Complutense. Tanto él como Carlos Thiebaut trataton la difícil cuestión de las relaciones entre ética y estética. Ese reino de la mentira que parece el arte cuando da tantas imágenes de la misma cosa, o cuando sirve con la belleza para exaltar regímenes tiránicos como fue el caso de determinadas manifestaciones grandiosas de la era nazi:

emocionarse ante la obra de arte sin aceptar el mensaje propagandístico, todo un equilibrio que a mí particularmente me resulta más que difícil imposible.
Thiebaut lo explicó con las dos perspectivas de un bombardeo sobre las ciudades alemanas: desde arriba, la posición científica del que tiene que calcular posición, altura, fuerza de las bombas y desde abajo, el que ve los efectos arrasadores sobre la población. Tensión no resuelta de las dos perspectivas en la elaboración de la experiencia del daño.

Más cercano en el tiempo nos recordó la anécdota en la guerra del Golfo I, cuando en la primera guerra transmitida por televisión en directo el locutor ante los efectos de un bombardeo exclamó: "¡parece un árbol de Navidad!"

¿Es posible juntar las dos perspectivas? ¿la de la ciencia que calcula para bombardear mejor y la del choque emocional que produce el daño inflingido a la población? Ante estos ejemplos es cuando vemos mejor la dialéctica negativa de la Ilustración. sin compasión la razón se vuelve loca. Nos perdemos. Thiebaut habló de "quedarse sin palabras". Las víctimas no pueden hablar de su propia historia.

Luis Manuel Ruiz disertó sobre el arte de narrar ¿escapismo o conocimiento? Nos recordó que contar cosas nos sirve para enfrentarnos a ellas, y que todo el mundo tiene algo que contar. El instinto de narrar es más primario que el de pensar, contradiciendo así las primeras palabras de la Metafísica. Nos narramos continuamente para poder comprendernos.

Contar cuentos nos sirve para superar nuestra humana desolación, porque sabemos que hemos de morir. Lo que nos distingue del animal, cada gato es el gato eterno, no sabe que es finito. Nosotros sí, el animal ignora el tiempo, es como una deidad, parafraseando a Schopenhauer.
La ciencia basada en la estadística no hace justicia a la persona de cada cual, el mito que cada uno somos nos lo contamos a nosotros mismos. La filosofía nació del mito, y aunque a algunos no les sienta nada bien recordarlo, la filosofía no puede ni debe alejarse mucho del mito. La buena filosofía ronda siempre lo mítico.

En palabras de Vargas Llosa las novelas mienten porque expresan una verdad que sólo puede ser expresada así: las vidas que no nos resignamos a no tener.

No me gustaría "destripar" la conferencia de Miguel Florián. pues haciendo honor a su condición de poeta escuchamos una disertación poética. Espero volver a saborearla publicada en Alfa como se merece. Florián reconoció que su acercamiento a la filosofía es literario y que volver a ser niño es el sentido de la vida. Poeta, filósofo, niño, hombre primitivo, casi en una ecuación de igualdad. El sentir poético es monista, todo está conectado, todo se relaciona con todo, no hay dispersión. El poeta no lo sabe, lo presiente. Desde el silencio primordial se alza el poema. Lo primero es el silencio, lo "sin voz".

No sé cuál de los tres ponentes en esta primera mesa nos dió un "truco" para redescubrir la filosofía: leerla como si fuera literatura.

Por la tarde de este primer día nuestros compañeros Francisco Javier García Moreno y Rafael Robles incidieron en los aspectos técnicos de las nuevas tecnologías que cuesta incorporar al aula, pero que tan buenos resultados dan a los que las dominan. Rafael Robles nos indicó su web donde podemos encontrar recursos y preguntar dudas si queremos incorporar a la clase de filosofía estos nuevos instrumentos:
rafaelrobles.com
Tuve en mis manos como todos los demás asistentes el libro digital, tan poco romántico y tan útil. Lo pensaba al manejar la pantalla en la que se pueden almacenar decenas de libros gordos, y recordaba mi maleta de este verano imposible de arrastrar debido al papel de mis libros...

El cine, el viejo y el nuevo en la ponencia de Romualdo Benítez, siempre ocasión para pensar, incluso para entender o al menos acercarse al difícil imperativo categórico kantiano, ya sea con "Solo ante el peligro" o "Doce hombres sin piedad". Opino que tenemos una dificultad cultural en España en general y en Andalucía en particular para entenderlo.
Así que cualquier idea que allane el camino es bien recibida.
Antonio Linde, con su ponencia sobre el fotoperiodismo ilustrada con fotos célebres ahondó de manera más gráfica si cabe en el tema de la mañana: el fotógrafo capta la elocuencia del dolor. "Todo se hunde en el dolor, toda la elocuencia es del dolor", dijo recordando las palabras de Roberto Bolaño.

El sábado por la mañana lamentablemente me perdí las dos primeras charlas. Pude escuchar al director artístico del museo Thyssen, Guillermo Solana. Sus reflexiones sobre la museofobia, y lo que podríamos llamar la "díaléctica del museo". Museos hechos a base de expolios en países extranjeros, museos inmensos donde se concentra tal cantidad de tesoros descontextualizados que una se pregunta sobre el sentido de recorrerlos a la carrera dedicando unos segundos escasos a cada obra. Hizo alusión a Heidegger que ya en unas lecciones sobre el Teéteto de 1931 señalaba que la obra de arte ya no tiene su función propia, sino que existe para los visitantes de los museos y los viajeros americanos. Asistimos a una desnaturalización el arte.
Mucho antes, el pintor oficial de Napoleón, J.L David ya había hecho la observación cuando el gran general francés se traía los tesoros artísticos tras su campaña de Italia: "todo perderá su encanto fuera de su sitio". Y como visitante asidua de museos kilométricos, reconozco que la observadora que soy debe de poner mucho de su parte para intentar lograr la "experiencia estética" ante una obra y otra y otra y mil.
Menos mal que los directores de museos trabajan para facilitar la visita del "Top ten".


La mañana del domingo fue rápida. Se leyó el ensayo premiado del certamente Oliva Sabuco que esta vez recayó en un filósofo santanderino. Después intervino Francisca Pérez Carreño de la universidad de Murcia que nos "entretuvo" hablándonos del "disenfranchissement" del arte, palabra inventada por un filósofo del arte americano. A. Danto. El arte se ha liberado de la filosofía en el siglo XX. La estética del XVIII, la parte de la filosofía que se dedica al arte, lo juzga como lo inútil, lo irracional, lo emotivo, lo subjetivo. Pero esto es una falacia porque todo lo humano excede lo racional. Los artistas aceptaron esa visión "racionalista" de que ellos se ocupan de lo sensible y oscuro.
Warhol con sus Marylin repetidas, Marcel Duchamp con sus "objets trouvés" liberan al arte de esa filosofía, ellos hacen símbolos artísticos producidos para ser interpretados artísticamente, no filosóficamente.
El arte en el siglo XX se va "desartistificando", se va convirtiendo en filosofía, es cada vez más conceptual. A. Warhol supo hacer filosofía desde su taller.
¿Por qué esto que es un bote de detergente expuesto en una sala del Tate Modern es arte si es idéntico al bote de detergente en el supermercado? es la misma pregunta de Descartes ¿cómo sé que sueño si el sueño es idéntico a la realidad?
Los artistas pioneros del siglo XX han puesto de manifiesto que la diferencia entre arte y realidad
no está en la apariencia. Ser y aparecer no se diferencian tanto.

La filosofía necesita del arte para legitimarse y definirse. Sólo hay filosofía cuando hay arte, es la actividad que puede hacer frente al escepticismo. Es la filosofía la que puede tener problemas de identidad una vez que la diferencia apariencia y realidad no está tan clara.

A su vez el arte plantea un problema político. El arte es peligroso, por eso Platón expulsa a los creadores de ficciones de la República. El peligro del arte es que hace mella en los espectadores más vulnerables. Sólo el filósofo puede distinguir lo censurable de lo necesario. Adorno opina que el arte auténtico no es peligroso, pero el arte inauténtico sí.
La industria cultural atonta al espectador al cancelar la distancia entre obra y espectador. La industria cultural es cómplice del poder. La etiqueta "arte" da libertad, es lo que piensa Adorno, que los artistas bajo esa etiqueta están protegidos y pueden hacer mucho más que cualquier otro colectivo.
La palabra "arte" neutraliza el contenido. En una sociedad democrática el artista tiene muy difícil ser peligroso. En una sociedad más vigilada cuando hay censura nos hacemos la pregunta: ¿qué es lo peligroso en este documental censurado? ¿el contenido o la interpretación que se hace del contenido?
Para el poder lo más prudente es tratar al arte como algo inocuo.
El arte no escapa al mercado. La artista Barbara Kruger accedió a elaborar la campaña publicitaria de unos grandes almacenes británicos. Consiguió llegar a un público que no va a visitar los museos ni sabe de "arte conceptual". Por un instante los clientes de los Selfridges pueden tener una experiencia estética mirando los carteles de la Kruger colgados del techo en el supermercado. La cuestión es si los clientes saben quién ha realizado esos carteles, para un buen conocedor de la artista son inconfundibles.

Luis Puelles de la universidad de Málaga nos preguntó ¿Dónde se encuentran filosofía y arte? Ambas toman posiciones respecto a la actualidad, no quedándose simplemente ante ella. Ver el presente y dotarlo de significación humana, traerlo ante nosotros. Coinciden en una función crítica, miran desde fuera la actualidad. Según Foucault esto es lo que plantea Kant en ¿qué es la Ilustración? la cuestión de la "actualidad".

Cada una de estas mesas fue seguida de un pequeño diálogo de los oyentes, demasiado pequeño a veces. Como ocurre en los museos, tanta belleza argumental desborda y no da tiempo a "masticar", disfrutar y discutir lo escuchado. Hay que añadir la lectura de los resúmenes de las comunicaciones presentadas a cada una de las secciones. Tres de los componentes del Mochuelo pusimos nuestro granito de arena al congreso en esa parte.

Paseamos y conocimos un poco mejor la Alcazaba y el centro histórico de Málaga. También algo de la historia de esplendor y decadencia de esta ciudad. Los bombardeos de la guerra civil por parte de ambos contendientes fueron terribles. Poco quedó en pie.
Toda una imagen de como la filosofía y la historia de un país o se hace con el diálogo entre todos o entre todos la echamos por tierra.

Ana Azanza

miércoles, 11 de agosto de 2010

FINAL DE CURSO EN BAEZA


La Filosofía perdería todo su encanto si la dejásemos reposar fría en la vitrina de una biblioteca cualquiera o en un aula vacía. Por eso, de vez en cuando, la sacamos a la calle.
La última reunión de la Quinta este curso académico la tuvimos en Baeza, y así se vuelve a repetir el protocolo iniciado el curso pasado. Si bien, en la anterior clausura, Rafa nos legó sus canciones al mochuelo, en esta disfrutamos de una pequeña visita privada, gracias a la amabilidad de D. Antonio Tornero, por la Exposición que sobre Gaspar Becerra fue organizada por el Ayuntamiento de Baeza y el Club Unesco.
Después de pasar y posar nuestras miradas en las reproducciones del insigne artista del Renacimiento nacido en Baeza en el siglo XVI, la duda, la curiosidad o la ignorancia, que todas ellas forman parte de la inquietud filosófica, nos llevó hasta el mito de Dánae y Perseo que está representado en los frescos de la Torre de la Reina del Palacio del Pardo.



En esta imagen que forma parte del fresco en posición lateral, observamos la lluvia de oro, que es la forma en que Zeus penetró a Dánae.
Buscando la historia en este potente artefacto que es Internet, me he encontrado con una referencia al mito y a la representación plástica de Gaspar Becerra en la revista Blanco y Negro. En la edición del 4 de Septiembre de 1935, según consta en los archivos del Diario ABC, hay un estudio de Manuel Abril, que es interesante por lo que de sociológico tiene y que voy a tratar de ir comentando a la vez que os narro la versión que Alicia Esteban y Mercedes Aguirre nos hacen en su libro Cuentos de la Mitología Griega (II).

Dánae, hija de Acrisio, rey de Argos, era tan bella como una ninfa. Sin embargo, el deseado varón que hiciera feliz al rey no llegaba y el oráculo le revela que será su hija Dánae la que concebirá un varón que está destinado a matarle. La única solución que encontró Acrisio fue alejarla de cualquier trato con hombre. Dice el comentarista de la revista Blanco y Negro "Lo de siempre...; el padre tiene sus planes acerca de la boda y la encierra en un coffre-fort, a más de mitológico, simbólico". Según este autor la boda tiene un sentido crematístico, las bodas de las hijas de reyes deben ser provechosas y por eso la encierra en lo que llama una "caja de caudales".
Parece que no es ese el sentido del mito, sino el de salvar la propia vida (como en otras historia del la antiguedad -tal es el caso de Edipo-).
Pero Zeus, Dios de dioses, para el que nada hay imposible, se había enamorado de la bella Dánae y tomando la forma de una finísima lluvia de oro, envolvió y poseyó, como el más fogoso amante soñado, a la cautiva. Se trata, pues, en palabras de Manuel Abril, de un "dios hecho a imagen y semejanza de los hombres" y "se prenda de la joven a lo pagano".
Por fín, el niño nace, Perseo, pero el rey los embarca en un arca de madera con la intención de que el mar los engulla. Sin embargo, el mar los acerca hasta las costas de la isla de Sérifos. Aquí son recogidos por un pescador que se apiada de ellos y los cobija en su propia casa. Esta es otra de las imágenes que también quedan recogidas en el fresco.


Aquí la vida les sonrie, pero, de nuevo, la belleza de Dánae es un mal, ya que el rey de Sérifos, Polidectes, se enamora de ella y urde una treta para separar al hijo de la madre y poseerla.
Perseo se lanza a la búsqueda de la Gorgona Medusa, la más terrible de las tres Gorgonas pero la única que era mortal. El héroe clásico es socorrido por los Dioses (al fin y al cabo era hijo de Zeus) y así hombres y dioses comparten la historia de la tierra.
Hermes y Atenea dirigen a Perseo hasta el encuentro con las Gorgonas, regalándole, a través de las ninfas, unas sandalias aladas, un zurrón, una espada curva y un espejo de bronce bien pulido. Gracias al cine podemos disfrutar de este encuentro mortal.


Las referencias a las zapatillas aladas en el fresco de Gaspar Becerra están por doquier, de tal forma que Perseo vuela en el techo de la torre de la reina. Pero el resto de las imágenes que siguen narrando la historia de Perseo, fundador de Micenas, son más difíciles de localizar y mostrar en esta entrada. Seguiré, pues, con la historia.
Parece que el destino de Perseo lo acerca cada vez más a su misión, señalada por el oráculo. Para Manuel Abril, Perseo está "predestinado", hecho que califica como "el abismo del pensamiento" y que sólo mediante la fe se puede llegar a aceptar. De esta forma el héroe triunfa fatalmente, ya que los humanos en su afán de alejar el trago amargo, "se vuelven ciegos y (...) torpes". Según este comentarista, la propia "vida (...) crea al salvador en un esfuerzo supremo de conservación instintiva". Apostilla que una explicación de este tipo puede parecernos materialista, pero que, de ningún modo cae dentro de la explicación materialista de la historia, porque, sencillamente, "la historia, o no es materialista, o no es historia". Está clara la opción ideológica del comentarista (recordemos que estamos en el 1935).
Al volver hacia su casa, con el presente para Polidectes en su zurrón, llega hasta las costas de Etiopía, donde es testigo de la desesperación de una muchacha atada a las rocas de unos acantilados que grita ante la presencia de un Dragón marino. Es Andrómeda, hija del rey Céfeo y de la reina Casiopea. Es el tributo que han de pagar para calmar la furia de Poseidón, ofendido por la reina Casiopea que se comparó en belleza con las Nereidas. ¡Cuántos males ha causado la belleza femenina! Y ¡qué fácil ha sido descargar el peso de la culpa siempre en una mujer!
Después de liberar a Andrómeda, está le premio: la propia Andrómeda (si de todos modos la habían dado por muerta, que más da que se la beneficie este "fulano").
El Destino sigue llamando a Perseo, no puede vivir una vida cualquiera al lado de Andrómeda, debe volver al lado de su madre y llevar su trofeo a Policdetes. Seguimos con el tema de la predestinación, según Manuel Abril, "no es nada fácil ser héroe, la vida de los seres elevados y privilegiados es dura", "ser héroe, proponerse altas empresas; (...)subordinar a ellos el capricho y ajustarse a la ley, con disciplina, y tener firme la mano, firme el alma, para que caiga en la tierra la sangre que sea precisa; quizá la sangre que amamos; quizá la sangre propia. Sólo así..." Un escalofrío recorre mi cuerpo, ¿a qué héroe está invocando este comentarista que habla de la predestinación del héroe? ¿qué sangre es necesaria derramar o qué cabezas son necesarias cortar?
Los mitos tienen una función pedagógica para el ser humano clásico. Es claro que somos juguetes en manos de los Dioses, pero también es posible llevar a cabo empresas elevadas. A su regreso a Sérifos, Perseo conoce la suerte de su madre y el propio regalo a Policdetes será el final del tirano: la mirada de Medusa petrificó al mal rey que fue sustituido por Dictis, el buen pescador que acogiese en su cabaña a Dánae y Perseo.
En la ciudad de Larisa, en Tesalia, estaba el final del peregrinaje del héroe y de su destino. Allí, los dioses quisieron que Acrisio se escondiese en esta ciudad para huir de Perseo y que él se enterase. La ciudad está de luto y se celebran unos Juegos como honras fúnebres por el padre del rey. Perseo lanza su disco de bronce que se desvía y golpea mortalmente a un hombre: el rey Acrisio ha caído desplomado, sin vida en el suelo, y el oráculo se ha cumplido.
La culpa acompaña al héroe que ha matado a su abuelo, por eso no puede volver a Argos. Debe tomar un nuevo rumbo. Cerca de Tirinto, levantó una ciudad bien fortificada, con gruesos muros formados por piedras enormes, piedras levantadas por los mismísimos Cíclopes. Aquella ciudad se llamó MICENAS. Se trata, por lo tanto, de un mito sobre la fundación.

jueves, 24 de junio de 2010

La expulsión de los filósofos


Con el siguiente artículo, Encarnación Lorenzo regala a la Quinta una interesante reflexión sobre el papel del filósofo como político, retórico e intelectual crítico, a partir de la interesante figura helenística de Carneades, escolarca de la Academia Nueva, recordando el papel que representó como embajador de Atenas en Roma, y su concepción probabilística, antidogmática, de la verdad. 

CARNEADES EN ROMA: UNA FILOSOFÍA CRÍTICA

por Encarnación Lorenzo Hernández

Hace poco me salió al paso una noticia digna del mejor titular periodístico, si tal hubiera existido en la Antigüedad: Siendo el año 155 a.C., el Senado romano decretó la expulsión de una embajada de filósofos atenienses por sus enseñanzas perniciosas para la juventud.

Aquello tenía visos de haber sido una auténtica conmoción del orden social, así que decidí investigar las circunstancias del caso, novedosas al menos para mí, aunque, en realidad, se trata de un episodio célebre en la historia de la filosofía.

Recopilando información dispersa, lo que sigue es, resumidamente, cuanto he conseguido averiguar, junto con mis reflexiones sobre la trascendencia que tal acontecimiento puede tener en nuestros días.

1. PRELUDIO Y FUGA

Roma conquistó el reino de Macedonia el 168 a.C. y lo dividió en cuatro repúblicas independientes que, de facto, quedaron bajo su tutela. En razón de sus facultades de control, el Senado impuso a Atenas una multa de 500 talentos por la destrucción y saqueo de la ciudad de Oropo.

Para intentar eludir el pago, la ciudad comisionó, en el año 156 a.C., a sus más preclaros filósofos y oradores, a saber: Carneades, escolarca de la Academia; Diógenes de Babilonia, cabeza de la escuela estoica, enfrentada a la anterior; y Critolao de Falesis, director del Liceo.

Dicha embajada defendió con éxito la tarea encomendada pero también incurrió en las iras del sector romano más tradicionalista. Debe advertirse que, en ese preciso momento histórico, Roma se debatía entre el mantenimiento a ultranza de sus orígenes como pueblo guerrero y agricultor y su apertura al mundo griego, tras sus éxitos militares en las guerras púnicas y contra las monarquías helenísticas, que habían supuesto la afluencia de una enorme cantidad de riqueza.

La situación política de la República entonces era parangonable a la que presentaban las poleis en el siglo IV a.C., en el sentido de que el dominio de la palabra constituía un requisito esencial para el control de los resortes “democráticos” del poder político.

Un sector conservador, representado por la clase senatorial y el patriciado, y cuya cabeza visible era Catón el Viejo (234-149 a.C.), contraponía la fuerza de los valores romanos tradicionales (pragmatismo, educación político-militar, entrega a la patria, austeridad, religiosidad…) a la degradación de las costumbres de los mayores que aquella vida de lujo estaba provocando.

Por el contrario, la corriente filohelénica, encarnada en la familia de los Escipiones, reconociendo la superioridad cultural de Grecia, abogaba por abrirse a la literatura y filosofía helenísticas.

En cualquier caso, no es ocioso resaltar que, debido a la temprana presencia griega en Sicilia y la Magna Grecia, los frecuentes contactos comerciales con la Hélade y el gran número de esclavos y siervos griegos en la metrópolis, el griego helenístico o Koiné se hallaba ampliamente difundido en la misma, hasta el punto de que, si bien la embajada precisó de la traducción del senador e historiador Acilio Gayo ante el Senado, sus miembros pudieron impartir múltiples lecciones durante su estancia en la ciudad, haciéndose comprender en griego, especialmente por la bilingüe y acaudalada juventud romana.

En este contexto histórico singular puede entenderse la trascendencia del episodio, tanto como epítome del enfrentamiento entre ambas corrientes ideológicas acerca del futuro de Roma, cuanto como fecha oficial del inicio de los contactos entre la filosofía griega y romana.

Plutarco, en la Vida de Catón el Censor, nos relata que éste, “temeroso de que la juventud buscara en el estudio una gloria que sólo debía adquirirse por el valor y la habilidad política, vituperó a los magistrados que permitían que estos embajadores, después de terminados los asuntos que habían motivado su viaje, prolongasen su permanencia en la ciudad, enseñando a defender toda clase de opiniones. En su virtud, propuso que fuesen despedidos inmediatamente, para que volvieran a enseñar a los hijos de la Grecia, que los de Roma no debían tener más maestros que los magistrados y las leyes, según se había practicado hasta entonces”.

En todo caso, no sería ni la primera ni la última vez que se tomó una decisión similar en Roma, pues ya en el año 173 a.C. habían sido expulsados los filósofos Alicio y Filisco. En el 161 a.C. se dispuso, con carácter general, la expulsión de todos los filósofos y retóricos. Y también Vespasiano (69-79 d.C.) ordenó la salida de los filósofos estoicos, por sospechar que conspiraban para reinstaurar la República, tomándose tal medida, esta vez, con la oposición del senado.

Pero lo cierto es que el proceso de penetración de la cultura griega en Roma era ya irreversible a mediados del siglo II a.C., hasta el punto de que la filosofía estoica llegaría a considerarse consustancial al modelo de vida tradicional romano bajo el Principado de Augusto.


2. LA EMBAJADA

Diógenes de Babilonia o Seléucida (230-150/140 a. C.) pertenece al segundo período estoico y fue un gran maestro de la oratoria ceremonial. Ante numerosas asambleas privadas y del Senado romano encandiló a sus auditorios por su sobrio y temperado modo de hablar.

De Critolao de Falesis (200-118 a.C.), peripatético, no conservamos escrito alguno. Mostraba gran interés por la retórica y por la ética, y consideraba que el placer era demoníaco. Su reputación como filósofo y orador era muy grande. Aulo Gelio describe sus argumentos como elegantes y pulidos. Defendió la eternidad del cosmos y que tanto los dioses como las almas proceden de una quintaesencia: el éter.

Pero la figura verdaderamente relevante, el auténtico peso pesado de la embajada, era Carneades (213-126 a.C.), sucesor de Arcesilao en la Academia y cuyo pensamiento, adelantado a su época, no cesa de evocar hitos fundamentales en el desarrollo de la filosofía moderna.

El problema reside en que, en la estela socrática, no dejó escrito ningún texto y solo conocemos sus ideas a través de los resúmenes de su discípulo Clitómaco.

Sabemos que asumió la dirección de la Academia en la que se considera su tercera fase o Academia nueva, cuyos criterios probabilísticos incidieron decisivamente en las “Cuestiones Académicas” de Cicerón.

Su doctrina, en síntesis, presenta una fase destructiva del dogmatismo estoico y otra constructiva, la admisión de la probabilidad en el conocimiento. Así, frente a la defensa que el estoicismo realiza de la posibilidad de percibir la realidad de las cosas tal cual son (Katalepsia) a través de los sentidos, Carneades mantenía que no nos es dado conocer con certeza y evidencia su realidad objetiva (akatalepsia), con un escepticismo que, sin duda, recuerda a Berkeley y al criticismo de Kant, así como a las modernas teorías de la percepción.

“No poseemos la evidencia pero sí la probabilidad. La verdad plena y sin velos pertenece a los dioses. Nuestra inteligencia percibe apariencias más o menos confusas, no lo que es verdadero, pero sí lo probable, y esta luz tan incierta, por débil que sea, nos permite opinar”.

Por tanto, Carneades rechaza el dogmatismo y reconduce el criterio de verdad a una certeza personal más o menos viva, una representación o experiencia probable o creíble que permita seguir un esquema de vida, frente al escepticismo tradicional que había defendido la suspensión del juicio (epoché). Ahora el sabio, más humildemente, ha de aceptar que, al opinar, puede equivocarse.

No resulta admisible, por otro lado, la apraxia, la parálisis en la acción, sino que la persuasión por el argumento (pithanos) sirve tanto de criterio de conocimiento como de actuación.

La noción de verdad, absoluta e intersubjetiva, se ve sustituida aquí por la certeza como un estado de conciencia, que no presupone la verdad ni falsedad de su contenido.

Esta concepción de verdad como credibilidad, como aprecia Ramón Román Alcalá -El enigma de la Academia de Platón. Escépticos contra dogmáticos en la Grecia clásica, ed. Berenice, Córdoba, 2.007, de quien tomo gran parte del resumen de la doctrina de Carneades-, constituye un sorprendente adelanto del tipo de información generada por los mass media en la sociedad actual.

Por otro lado, dicha certeza presenta una serie de niveles de intensidad, de manera que no habría una única verdad sino una serie de verdades relativas, a las que el sujeto asiente en distinto grado. El primero es la representación meramente probable o creíble; el segundo, la consistente o continua, que explica con una metáfora médica: no puede diagnosticarse una enfermedad a través de un único síntoma aislado sino valorando el conjunto de los mismos; y, el tercero, la representación comprobada, que provoca un asentimiento cualificado y suficiente.

También la acción correcta es una cuestión de probabilidad de acierto entre el conjunto de opciones en cada situación. Con ello, Carneades se consagra más como filósofo crítico que como escéptico, preocupado especialmente por los efectos prácticos de su doctrina.

Finalmente, el autor rechazó la posibilidad de sustentar racionalmente la existencia de lo divino, considerándolo pura doxa inverificable frente a la teología estoica, que defendía una mente ordenadora superior que estructura el mundo.

3. UNA DEMOSTRACIÓN ESCANDALOSA

He dejado deliberadamente para el final explicar qué concreto detonante motivó la fulgurante expulsión de nuestros tres filósofos, y ello porque tiene mucho que ver con las consecuencias prácticas de las ideas de Carneades.

Todos ellos impartieron tanto conferencias privadas como públicas, ante la Curia, a las que acudían en tropel no solo la juventud romana sino también lo más granado de la clase política: Escipión el Africano (vencedor de Aníbal), Cayo Laelio, Lucio Furio y otros.

La tradición cuenta que los embajadores eligieron disertar ante el Senado sobre el tema de la justicia, tan caro para la virtus romana. La peculiaridad reside en que Carneades expuso sus ideas no en uno, sino en sendos discursos. En el primero elogió la justicia como fruto del derecho natural. Sería así universal, intangible, racional y modelo eterno según las doctrinas de Platón, Aristóteles y Crisipo.

Al día siguiente, sin embargo, combatió con igual éxito y fuerza el valor universal de la justicia y refutó victoriosamente su discurso de la víspera, sustentando que es fruto de una mera convención, un dispositivo necesario para mantener el buen orden social y útil para defender los intereses de los poderosos.

Catón el Censor, que estuvo presente en ambos discursos, no pudo dejar de advertir cómo tan brillante y demoledora oratoria contra la iustitia, fundamento de la virtus, minaba directamente las bases de la moral romana.

Igualmente en esto, Carneades se anticipó a Hobbes y al utilitarismo de Bentham y Stuart Mill.

No cabe pasar por alto el preciso orden en que decidió pronunciar sus discursos paradójicos. Sin duda dejó para el final la tesis más corrosiva, tal vez la que mejor convenía al éxito de su misión política. No existiría así una justicia enraizada en la naturaleza humana ni una moral absoluta. El hombre no sería intrínsecamente justo, sino que se le obligaría a serlo por el pacto social que lo vincula a la comunidad.

A mí me recuerda de alguna manera el estilo filosófico de los diálogos platónicos, con su interconexión de personajes que, con sus opiniones contrapuestas, generan diversos argumentos entrecruzados, quedando siempre en el aire una corriente de ideas suficientes para que el lector reflexione por su cuenta, pero sin imponerle una conclusión definitiva.

También Carneades, aunque parece ofrecer como criterio último el carácter convencional y utilitario de la justicia, lo que hace es desdoblar su voz en un imaginario diálogo entre dos tesis contrapuestas para que el auditorio decida, bajo la persuasión oratoria, cual es la que más le convence o le resulta más adecuada para su modo de vida. En realidad, constituye una tremenda carga de profundidad contra el pueril dogmatismo estoico.

Podríamos caer en la tentación de pensar que Carneades pretendía realizar un mero alarde de prestidigitación oratoria, pero si tenemos en cuenta que, por aquel entonces, contaba con 58 años, creo que podemos apostar por que no le tentaban simples veleidades sofísticas o de provocación como pose intelectual, sino que trató de llevar a cabo una eficaz demostración práctica de las consecuencias últimas de su doctrina sobre la verdad y de crítica a las deficiencias de la ética universalista de los estoicos.

Carneades fue un filósofo tremendamente coherente con sus ideas, al que no le importó dar un ejemplo contundente de las mismas aun a costa de enfrentarse con el poder establecido.

Hoy los filósofos ya no hacen méritos para que los poderosos los consideren un peligro social pero no será, desde luego, porque no haya vicios ni abusos que denunciar. Lo que falta es voluntad de compromiso.

Tampoco parece que a los Estados actuales se les ocurra encomendar habitualmente a sus pensadores la defensa de los intereses colectivos, como no dudó Atenas en hacer por encima de generales o políticos. Me temo que ello tiene mucho que ver con la oratoria.

Entonces los filósofos griegos cumplían el que luego sería el ideal pedagógico de Cicerón: el dominio de las artes retóricas para la construcción del razonamiento adecuado, acompañadas de un profundo bagaje filosófico, histórico, jurídico… con el que amueblar debidamente los argumentos.

Si ellos conseguían ser claros y convincentes en la expresión de sus ideas, lo que priva mayoritariamente en la filosofía contemporánea es la oscuridad oracular, el abuso del neologismo, la cerrada autorreferencia. Una embajada en esas condiciones sería una auténtica catástrofe, convirtiendo la utilidad social de la figura del filósofo en ilusoria.

No veo tampoco que exista un gran debate entre escuelas. En aquel momento Atenas seleccionó a tres escolarcas pero, sin duda, podría haber enviado a muchos otros representantes más de otras tantas líneas de pensamiento bien definidas. ¡Menudos encuentros fructíferos debían de tener lugar cotidianamente, incluso ya agotado el siglo de oro de la filosofía griega!

Por último, a diferencia de la gran expectación social que despertara en Roma la filosofía intelectualmente más exigente de la época, no puedo menos que reflexionar sobre lo decepcionantes y aburridos que son hoy los mostradores de novedades filosóficas en las librerías (tal vez los de las grandes ciudades lo sean algo menos). Solo menudean libros de pensamiento aguados, bien intencionados quizá en cuanto a los fines de divulgación pero absolutamente banalizados en su contenido, en unos lindes difusos con la autoayuda y el misticismo new age. Más bien parecen destinados a servir de adorno en coffee tables y/o a proporcionar fáciles tópicos para una conversación filosófica de lo más light.

Menos mal que podemos contar siempre con el inmenso acervo histórico para no perder la ilusión de que la filosofía tiene todavía algo que contar, pero esto, sin duda, es también reconocer que su renovación será lenta.

Y, como lógico colofón de todo ello, no puede extrañar el retroceso de la filosofía en los planes pedagógicos.

No sé vosotros, pero yo pienso que ¡qué tiempos aquellos en que todavía se expulsaba a los filósofos!

sábado, 19 de junio de 2010

Simone Weil: Sobre las causas de la opresión social















En nuestra última sesión de la Quinta del Mochuelo

Autora Ana Azanza

REFLEXIONES SOBRE LAS CAUSAS DE LA LIBERTAD Y LA OPRESIÓN SOCIAL

Escribió Simone Weil (1909-1943) en 1934 un texto “Sobre las causas de la libertad y de la opresión social”. Ella se interesó por la condición obrera hasta el punto de dejar su puesto de profesora en 1934 para experimentar por sí misma el trabajo manual, primero en una empresa que hacía maquinaria eléctrica, luego en Renault, luego como obrera agrícola. Pocos filósofos interesados en la justicia social han llegado a tanto.

De todas sus afirmaciones y razonamientos que son muchos y sorprendentes, y no siempre bien comprendidos, me parece una verdad central la de que una de las causas de la opresión es la separación creciente en la sociedad entre los que manejan la palabra y los que se ocupan de las cosas. He tenido ocasión de comprobarlo, a algunos de los que se dedican a la palabra, léase profesores, les resulta imposible pensar que como decía Weil “el centro espiritual” de una cultura está en el trabajo manual.

Simone demostró gran profundidad de pensamiento, y al mismo tiempo “torpeza” en los trabajos físicos. En la guerra civil española, participó en el frente de Cataluña, por poco se autodispara y se quemó con aceite hirviendo de la manera más tonta. Tampoco le fue bien en la fábrica, experimentó la alienación del trabajador que repite siempre el mismo gesto embrutecedor. Y como era una época de paro para descargar su conciencia daba parte de su salario como contribución para los desempleados.

He leído testimonios de personas que la conocieron y cuentan lo que sentían ante esta mujer. Este es el de un alumno, (du Plessis Gray 2001):

“Un tanto desgarbada, demasiado flaca, con su mirada inquisitiva tras unas gruesas gafas, su sonrisa, toda ella emanaba sentimientos de franqueza total y olvido de sí misma, revelando una nobleza de alma que era seguramente el motivo de las emociones que nos inspiraba”
Otro colega que la conoció en Marsella cuando trabajaba en una publicación periódica en los días de la segunda guerra mundial recuerda:
“Observadora y distante a la vez…Extremadamente fea a primera vista, un rostro demasiado flaco bajo su boina negra, … sus ojos resaltaban mucho más que el resto de su cuerpo, de una intensidad y también avidez inquisitiva que nunca he vuelto a encontrar. El entusiasmo en los ojos de Weil era casi insoportable. En su presencia todas las mentiras estaban fuera de lugar… su mirada dejaba desarmada a la persona a la cual se dirigía.”

En ese texto sobre las causas de la opresión reflexiona sobre la inversión medios – fines que encontramos en la sociedad contemporánea. No parece sino que en los más de 80 años que nos separan del momento en que Weil escribió estas líneas hemos ahondado más en esa inversión. Lo había pensado a raíz de la “crisis” que nos azota y el rescate de los bancos por parte del dinero público. Los bancos sostienen “el sistema”, no son prescindibles, si fracasan nuestro sistema económico se va al traste. Tenemos derecho a participar de sus “pérdidas” pero no tanto de sus “ganancias”.

Por eso me ha agradado encontrar estas reflexiones en Simone Weil:

“Las máquinas no funcionan ya para permitir que los hombres vivan, sino que nos resignamos a alimentar a los hombres a fin de que sirvan a las máquinas. El dinero no suministra un procedimiento cómodo para intercambiar los productos sino que la venta de las mercaderías es un medio para hacer circular el dinero. En fin, la organización no es un medio para ejercer la actividad colectiva sino que la actividad de un grupo, sea el que sea, es un medio para reforzar la organización.

Otro hecho del mismo trastocamiento consiste en que los signos, palabras y fórmulas algebraicas en el dominio del conocimiento, moneda y símbolos de crédito en el terreno económico, desempeñan la función de realidades de las que las cosas reales sólo constituyen su sombra, exactamente como en el cuento de Andersen en que el sabio y su sombra invertían los papeles. Los signos son la materia de las relaciones sociales, mientras que la percepción de la realidad es algo individual. La desposesión del individuo en provecho de la sociedad no puede llegar más lejos.

En razón de la formidable extensión de los intercambios, la mayoría de los hombres no pueden alcanzar la mayoría de las cosas que consumen sino por intermedio de la sociedad y a cambio de dinero. Los mismos campesinos están actualmente sometidos a la necesidad de comprar…

En el terreno económico una empresa es juzgada, no por la utilidad real de las funciones sociales que cumple, sino por la extensión que ha cobrado y por la rapidez con que se desarrolla y así para todo. De este modo el juicio de valor se confia a las cosas y no al pensamiento… puede decirse que la función de control ha pasado del pensamiento a las cosas…. Todo es ciego entonces… El caos de la vida económica es aun más evidente.

La formidable extensión del crédito impide a la moneda desempeñar su papel regulador en lo que se refiere al intercambio y a las relaciones entre las diversas ramas de la producción, y no es posible remediarlo a fuerza de estadísticas. La extensión paralela de la especulación llega a hacer que la prosperidad de las empresas sea, en gran medida independiente de su buen funcionamiento, debido al hecho de que los recursos aportados por la producción misma de cada una de ellas cuentan cada vez menos al lado del perpetuo aporte de nuevo capital. En resumen, en todos los dominios el éxito se ha convertido en algo casi arbitrario. Cada vez más aparece como la obra del puro azar, y como constituye la única regla en todas las ramas de la actividad humana, nuestra civilización está invadida por un desorden que crece continuamente y arruinada por un despilfarro proporcional al desorden….

Estos grandes cambios se han operado casi sin saberlo…

Durante el florecimiento del régimen industrial la vida social estaba orientada en el sentido de la construcción. El equipo industrial del planeta era el terreno por excelencia donde se libraba la lucha por el poder. Engrandecer una empresa era el objetivo de la actividad económica. El ahorro era la regla de la vida económica se restringía al máximo el consumo no sólo de los obreros sino también de los capitalistas…

Parece que la lucha económica ha dejado de ser una rivalidad para transformarse en una especie de guerra. Ya no se trata de organizar el trabajo sino de arrancar la mayor cantidad posible de capital dinero disperso en todas partes vendiendo los productos: todo ocurre en el terreno de la opinión y casi de la ficción, a base de especulación y publicidad. Siendo el crédito la clave de todos los éxitos económicos, el ahorro es reemplazado por los gastos más locos. El término “propiedad” ha perdido casi sentido; ya no se trata para el ambicioso de hacer prosperar el negocio del que es propietario, sino de controlar el mayor sector posible de la actividad económica. En resumen, puede decirse que la lucha por el poder económico se trata menos de construir que de conquistar. Y como la conquista es destructiva, el sistema capitalista se orienta íntegramente hacia la destrucción. Los medios de la lucha económica, publicidad, lujo, corrupción, inversiones formidables que rebasan casi enteramente el crédito, venta de productos inútiles por procedimientos casi violentos, especulaciones destinadas a arruinar a las empresas rivales, tienden todos a minar las bases de nuestra vida económica antes que a ampliarla….”

miércoles, 9 de junio de 2010

Sobre educación

Dejo este link de Penalva en el Confidencial sobre educación




http://www.elconfidencial.com/cuestion-escolar/ignorancia-progresista-20100608.html

Los comentarios son muy interesantes, pero nos perdemos cuando empezamos con las etiquetas, con que los izquierdas son esto y los derechas son lo otro. Lo que se trata es de arreglar, enderezar la educación, no de estar todo el tiempo poniendo etiquetas a unos y a otros.

Hace falta volver al estudio, al esfuerzo para aprobar, al respeto al profesor, donde todo eso se haya perdido. Eso no es ni derecha ni izquierda: es sólo que queremos hacer nuestro trabajo. Y los debates políticos nos sobran en la escuela, es impresentable la tendencia que tenemos en esta España a convertirlo todo en dogma con que atizar al "contrario" sea la Logse o sea la no Logse.

Pienso que donde haya un profesor que quiera hacer su trabajo bien, ENSEÑAR, no importa si es derecha o es izquierda.

No puede ser que se pierda tanto tiempo en los debates sobre cuestiones de poco momento para el interés general como es la enseñanza de la religión en la escuela. Es increíble que este tema no se haya superado cuando no es lo esencial para la formación intelectual y humana de los chavales. Nos tienen que escuchar a los que vivimos de y por la educación.

Nos preguntábamos en el Mochuelo si Gabilondo era retórico o dialéctico, yo según lo que dice Penalva lo llamaría "navegante", nuestro ministro sabe quedar bien con todo el mundo. Estupendo, una buena cualidad cuando se ocupa un cargo político.
Pero el problema es que con eso no estamos arreglando la cuestión concreta de que nos lo ponen muy difícil para hacer nuestro trabajo que es ENSEÑAR. Esa es mi preocupación, que hoy decirle a un niño de secundaria, "tienes que estudiar para aprobar", a veces parece casi anticonstitucional.

Tengo ejemplos sobre esto sufrido en mis carnes y prefiero no dar detalles.

Da toda la impresión de que en esta España, tras décadas en que la iglesia tenía la educación en la mano, ahora no acabamos de encontrarle el punto a una responsabilidad cívica de los ciudadanos, del estado, de los profesionales de la enseñanza sin dogmatismos, con sentido común. Tenemos unas carencias de "consenso cultural" en la sociedad española que no sé muy bien como se pueden solventar.

La tendencia a politizarlo todo no es una gran ayuda. Se hace metafísica de lo que no es metafísica, y nos enfrentamos desde esa pseudometafísica a asuntos que son bastante más pedestres y que se arreglarían poniendo un poco de interés en el tema en sí y no en discusiones ideológicas y de "etiquetado".

Hay que lamentar que la izquierda actual española no tiene nada que ver con los intelectuales españoles del pasado que significaron otro aire en este país, por ejemplo, la ILE, Giner de los Ríos, Unamuno.... la ilustración española, las grandes figuras que tenían interés por mejorar la enseñanza, el nivel cultural del país, está todo enterrado y olvidado. Nadie, salvo los especialistas se acuerda de ellos, ni se saben quienes son ni forman parte de una tradición de referencia. Se hizo una buena labor de arrasar con todo ello tras 1939...