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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

martes, 29 de diciembre de 2015

ALEMANIA 2015

Entrevista a Rudiger Safranski en un diario suizo en el mes de octubre 2015, en plena crisis de los refugiados sirios, cuando Merkel sorprendió con su espíritu de bienvenida y los demás países se resistían a los planes de acogida. Alemania y su necesidad de "moralizar" la política. El miedo alemán, "German Angst", la ética de la convicción frente a la ética de la responsabilidad, la crisis griega en 2015. En el centro de todo Alemania.

domingo, 13 de diciembre de 2015

OSCAR BRENIFIER EN MADRID

 Recibo este mensaje sobre un taller que Oscar Brenifier va a desarrollar en Madrid en el mes de enero.
 
 
 


Durante los días 23 Y 24 de Enero de 2016  el Institut de Pratiques Philosophiques llevará a cabo la XIVª edición del SEMINARIO DE PRÁCTICA FILOSÓFICA EN MADRID CON OSCAR BRENFIER, bajo la coordinación de Mercedes García Márquez.
 
El seminario de dos días se dirige, sin ningún requisito de experiencia o erudición, a todos los que se interesan en la práctica filosófica, para conducir una práctica de diálogo o en el área de la enseñanza, en un plano profesional o amateur, puede servir tanto de iniciación como de profundización. El lunes 25, habrá ocasión de realizar una consulta individual con Oscar Brenifier y algunos filósofos más formados en el IPP.
 
Contacto en España: practicasfilosoficas@yahoo.es, correo de Mercedes García Márquez y Ana Sanz Fuentes, responsables de la formación a distancia siguiendo el protocolo diseñado por el Institut de Pratiques Philosophiques.
 
Páginas a consultar, con descarga gratuita de documentos y libros, y enlaces para ver vídeos de las prácticas.
 
 
Fechas y horario del seminario
23 y 24 de enero de 2016
Sábado      23, de 10 h. a 14 h. y de 16 h. a 20 h.
Domingo    24, de 10 h. a 14 h. y de 16 h a 20 h
 
Actividad aneja
Lunes        25, de 10 h. a 14 h. y de 16 h. a 20 h,
consultas individuales
 
Precio:
  90 €            antes del 4 de enero  de 2016
110 €       después del 4 de enero  de 2016
 
Estudiantes, personas sin ingresos:
  60 €            antes del 4 de enero  de 2016
  80 €       después del 4 de enero  de 2016
 
Lugar:
Calle de Agastia nº 22-24
Metros de Barrio de la Concepción, y Ciudad Lineal
 
Existe la posibilidad de alojarse en el mismo edificio en el que se celebra el seminario por 30 € la noche.
Inscripciones e Información:
Para cualquier petición de información sobre la matrícula  escribir un correo a Mercedes García Márquez  practicasfilosoficas@yahoo.es
 
 
 
 
El arte de preguntar, como todo arte, es un proceso que resulta de una actitud sobre la que se funda. Y una actitud no se puede enseñar pero sí se puede descubrir, podemos tomar conciencia de ella y nutrirla.
La filosofía es inherente al hombre, pero unos hombres u otros, según las circunstancias, habrán desarrollado más o menos esta facultad natural. A lo largo de la historia se han producido instrumentos que hemos heredado, pero del mismo modo que los progresos técnicos no hacen del hombre un artista, los conceptos filosóficos establecidos no hacen del hombre un filósofo. La práctica filosófica es la actividad que permitirá que las herramientas filosóficas se vayan instalando en nuestra vida cotidiana, así como que la experiencia de pensamiento que en ella se ofrece  nos abra a marcos más amplios de consciencia.
 
En este taller trabajaremos  los retos y el funcionamiento del cuestionamiento filosófico como herramienta de profundización del pensamiento e instrumento esencial del análisis crítico. Preguntar es desdoblarse, es pensar a través del otro, es trabajar desde el interior para hacer emerger los puntos ciegos y las contradicciones que limitan y restringen su elaboración. Se presentarán diversos elementos teóricos, con el fin de aprender a distinguir la naturaleza y el funcionamiento de las preguntas.
 
Ana Sanz Fuentes y Mercedes García Márquez

sábado, 12 de diciembre de 2015

QUIÉN SOY YO Y CUÁNTOS

En la última sesión del Mochuelo expuse una ponencia sobre el libro "¿Quién soy yo y cuántos?" que me está sirviendo de inspiración este año para realizar distintas actividades con los alumnos.  Me preocupa en especial las deficiencias en lectura comprensiva que detecto en el alumnado. Cuando leemos en clase, cuando hago una pregunta, todo debe ser repetido unas cuantas veces para que el que está leyendo o el interpelado entienda el contenido de la pregunta o del texto.
El libro me parece ameno y original por diversos razones: por los titulos de los capitulos y las anécdotas que relata, por la forma de hilar conocimientos de muy distintos saberes, ciencias humanas, ciencias de la naturaleza y filosofía, y porque tiene en cuenta avances, descubrimientos, experimentos muy recientes en psicología y sociología que resultan curiosos e interesantes y que dan abundante material para pensar y reflexionar en clase. Además de que son un complemento perfecto para "rellenar" las asignaturas en las que se trata de valores. La filosofía y la ética naturalmente tienden a la abstracción y hay que poner ejemplos que hagan pensar. Corremos el peligro de quedarnos en el ejemplo y caer en la caricatura, pero es un peligro obligatorio cuando se imparte clase en secundaria e incluso en bachiller.
Entra en juego la suerte y la disposición del alumnado para "saltar" más allá del ejemplo y mirar en la dirección correcta.



Tengo que decir que he empezado a poner en práctica esta actividad en el instituto. Sólo el hecho de repartir los capítulos en clase tuvo su gracia y dió lugar a comentarios. Algunos capítulos rezan:
"La tía Bertha debe vivir", "¿Vale la pena ser bueno?", "¿Hay moral en el cerebro?" "NI carne ni pescado ¿Es lícito comer animales?", "Animales inteligentes en el universo", "¿Puedo querer lo que quiero?".
La facilidad es que el libro se puede encontrar en Internet.
En la sesión del grupo tratamos de la obra de Nietzsche, un autor que tan controvertido resulta y del que llevamos años haciendo comentarios de filosofía en segundo de bachiller. Su transvaloración de todos los valores y algunos pasajes de "Más allá del bien y del mal" no parece lo más adecuado en principio para la formación de adolescentes o para una educación obligatoria. Sin embargo la presencia en la reunión del profesor de la universidad de Jaén, don Emlio López Medina fue una feliz coincidencia porque recordó la crítica profunda de Nietzsche al concepto habitual en la cultura judeocristiana que es la nuestra de la palabra "bueno".

El significado de la expresión "ser bueno" ha sido deformado y hemos caído en una identificación de lo moralmente bueno con lo bondadoso, "blandengue", compasivo, manipulable, en definitva con la falta de carácter. Nietzsche puso de manifiesto la "bondad" inicial tal como se entiende en los albores de occidente en obras como la Ilíada. Son buenos los valientes, los héroes capaces de ponerse delante en la batalla. En Grecia lo apolíneo y lo dionísiaco se unieron por un momento y luego el correr de la historia separaron esos dos aspectos. La Ilíada está llena de escenas de guerra crueles pero contadas con gran elegancia y estilo, porque la vida es lucha, por desgracia o por suerte, y sólo en la batalla se templa el verdadero valor.







En la segunda parte de la reunión el mismo profesor nos ilustró sobre su concepción del espacio como arjé, como principio constituyente de la realidad. Este tema se trata en filosofía de primero de bachiller y también en historia de la filosofía. Nos recordó el vacío del que está hecho el átomo y por ende la realidad, el cosmos en su mayor parte está "desocupado", nos habló de la luz y su unicidad y nos recordó ciertos conceptos de la teoría de la relatividad además de todas las consecuencia filosóficas que él obtiene de ello y que ha expuesto en su libro "El espacio como principio constituyente de la realidad".

Las arriesgadas tesis de Emilio López Medina recibieron oportuna respuesta por parte de los demás miembros del grupo.  Malinterpreté dicha tesis en una primera redacción de este post, pero he sido oportunamente corregida. El profesor López Medina me hace notar en el binomio  entre Espacio  y Tiempo defiende  la existencia primaria, genuina, del Espacio frente al Tiempo.

 El más beligerante don José Biedma, opinaba "com-poniendo" espacio y tiempo y haciendo hincapié en que lo que realmente existe, lo "arjé" es movimiento, y para ello hace falta tiempo y espacio, sin que sepamos, más allá del movimiento, cuál es el componente último, la unidad mínima real.

 Fue una tarde muy amena y que nos dió abundante material para la reflexión.






domingo, 29 de noviembre de 2015

LOS HUESOS DE LEIBNIZ

























































Reproduzco la entrada del blog de COLABORA referente a la última sesión del Mochuelo, así como el comentario de don José Biedma, para ilustración de todos sobre Leibniz, la filosofía y la enseñanza a ella necesariamente unida así como sobre el neoplatonismo, fuente y raíz de definitivas filosofías modernas. (Hegel)


Añado reseña de Pedro Redondo Reyes a Los Huesos de Leibniz.


Aunque habíamos previsto otra cosa, saludamos con agrado la incorporación al grupo y la intervención de Franciso José Fernández en la última sesión del grupo de trabajo. Ya conocíamos su libro titulado "El filósofo del océano" en referencia a Leibniz. En este otro libro editado por Akal, "Los huesos de Leibniz", su autor remeda el género epistolar cultivado por el filósofo. Además de su enciclopédica obra, tuvo tiempo para intercambiar una extensa correspondencia, en particular con algunas aristócratas de la época. De ahí que se haya hablado de la "filosofía para princesas" de Leibniz en un tono algo despectivo.

sábado, 24 de octubre de 2015

PRESENTACIÓN DE EUGENIO ÍMAZ

Aunque algunos mochuelos pensativos van quedando por el camino o cambiando de olivar, seguimos adelante con nuestras reuniones filosóficas.

Antes de nada felicidades a Marcos Serrano, que también forma parte de nuestras reuniones con su aportación fílmica siempre sugerente. Nos acaba de comunicar que su libro sobre la Ceguera en el cine es una realidad gracias al mecenazgo de amigos, conocidos e interesados. Me alegro, queda tener el libro en la mano y poner en marcha el siguiente proyecto.

En la primera reunión de este año don José Biedma había preparado una exposición sobre el "Humanismo de Eugenio Ímaz (1900-1951)" para todos un ilustre desconocido, como tantos intelectuales españoles que hubieron de seguir el camino del exilio en 1939.

Vasco rubio de pelo lacio, alto y enjuto como don Quijote. En la actualidad queda su huella en su nieto profesor en la Universidad Autónoma de Méjico y político destacado en ese país.

Alfonso Reyes presentaba a Ímaz como un hombre sencillo, seguro, íntegro, auténtico, filósofo del espacio abierto y no del aula, que no tenía miedo a contradecirse.
De familia humilde pudo estudiar Derecho en Madrid gracias a una beca del Ayuntamiento de su ciudad natal, San Sebastián. Fueron Zaragüeta y Zubiri, paisanos, los que al parecer le llevaron a dedicarse a la Filosofía. Cursó estudios en Alemania y en Lovaina. Su descripción de Heidegger es un ejercicio desacralizador del pensador:

"Chiquitico, moreno, con dos ojillos de insecto taladrador en su anchurosa frente. Vestía de calzón corto, como los tamborileros de mi pueblo en días de gala. No se sonreía nunca. Como diría Baroja, un antipático."

Juan Zaragüeta, (1883-1974)


Casó con una alemana y la guerra civil dividió a los 3 amigos vascos: Zaragüeta, el cura, quedó al lado del régimen, Zubiri, en España pero apartado de la cátedra y de la vida pública sólo se prodigaba en cursos particulares, Ímaz, demócrata liberal y cristiano escogerá el exilio.
Recibió las influencias de los idealistas alemanes y del historicismo, en la medida en que el hombre progresa se va fundiendo con la divinidad y la historia es un compromiso entre la finalidad espiritual y la razón de la libertad humana. Para el filósofo vasco el cristianismo debería ser la espiritualización absoluta del humanismo, y el intelectual tiene una misión sagrada de vocación pedagógica. Con estos presupuestos, Ímaz sufrió rudo golpe al conocer las pastorales episcopales que apoyaban la rebelión de Franco.

Imaz estuvo implicado en varias revistas culturales. La primera Cruz y Raya, con el poeta Bergamín y el también poeta y filósofo Juan Larrea, otro ilustre e injustamente desconocido intelectual español.

En Méjico colaboró en Fondo de Cultura Económica, en España Peregrina, a partir de 1942 en Cuadernos Americanos. Fue prologuista de Dilthey, Burckhardt, Dewey...Tradujo a más de 40 autores y más de cincuenta títulos, además de los ya citados, Cassirer y Weber.
Hay que destacar en Fondo se publicaban libros de ciencias sociales y técnicos que Ortega no quería publicar. En esa editorial verían la luz muchos títulos traducidos por los intelectuales españoles del exilio, referentes para la cultura española que en la península se veía en horas bajas con tanto filósofo proscrito.

Ímaz mantiene viva la llama de la utopía, el hombre en la historia debe por misión y destino alcanzar las cotas de la divinidad, unificar en una misma naturaleza su realidad con la del amor: homo amans. La mariposa es emblema de la resurrección, ejemplo de la mutación de un ser imperfecto y repugnante en un ser bello y celeste. Tal proyecto ha de ser por fuerza comunitario, pues siguiendo a Kant, cuya filosofía de la historia tradujo, en la especie alcanzará el género humano su destino por completo.

Si Heidegger representa un humanismo imposible, porque se desentendió de la historia y se metió dentro de sí, hay que volver al humanismo posible de Erasmo:

"El humanismo es el producto consciente, deliberado, históricamente maduro del injerto de la conciencia cristiana en la conciencia estoica, heredera de toda la tradición universalista y clásica humana (...) En estos días nuestros de terrible sequía, con las tolvaneras sofocantes de tantas propagandas, equivale a una invitación al suicidio pretender que renunciemos a nuestra estupenda tradición para acudir a las fuentes presocráticas. Il faut redonner un sens au mot humanisme. Y creemos que el sentido que hay que recalcar hoy es, precisamente que la soledad deshumaniza al hombre si éste no retorna a la comunidad después de su terrible experiencia..." (Alocución dispersa, A los estudiantes de filosofía de Caracas. en el vol. "Luz en la caverna", pág. 114.

En la evolución del hombre Ímaz habla del homo faber, del homo sapiens y del homo amans. La humanidad se supera a sí misma en cada etapa, pero la realidad histórica que vivió el filósofo no pudo ser más opuesta a esos anhelos filosóficos, el derecho de la fuerza, la razón de la guerra, la desintegración cultural de los años 40 en especial, parecían contradecir la madurez del hombre. Qué tiempos más negros hubieron de vivir todos los españoles, los que se quedaron y los que se marcharon.

Además de esta interesante y apasionante introducción a otro filósofo lamentablemente olvidado que nos hizo don José Biedma, recibimos la visita del profesor Emilio López Medina que nos habló sobre sus proyectos literarios actuales y nos prometió desarrollar con más calma su pensamiento en otra ocasión.

sábado, 19 de septiembre de 2015

LA CEGUERA EN EL CINE. MARCOS SERRANO

Nuestro compañero eventual de reuniones filosóficas Marcos Serrano ha escrito un libro sobre la ceguera en el cine que promete una lectura entretenida y provechosa.



Utiliza para ello el método del "crow funding", a partir del 22 de septiembre se puede colaborar con Marcos Serrano en

http://bit.ly/1K1xq83

sábado, 12 de septiembre de 2015

LA ETICA MÁS IMPORTANTE QUE LA RELIGION

Acabo de enterarme de que el próximo congreso de la AAFi tratará el tema "Filosofía y religión". Precisamente quería hacerme eco de este escrito del Dalai Lama, breve pero intenso en enseñanzas.

 

Dalai Lama: La ética es más importante que la religión

„La ética es más importante que la religión“: Este es el núcleo del mensaje de un nuevo libro con declaraciones del Dalai Lama. El líder espiritual del Tíbet hace afirmaciones que dan una impresión revolucionaria.  
„Pienso muchos días que más valdría que no tuviéramos ninguna religión". Con estas palabras el Dalai Lama, en el mundo Tenzin Gyatso,  comentó en enero de este año los atentados islamistas a la redacción de  „Charlie Hebdo“ y a un supermercado judío en París.

Violencia potencial de todas las religiones

En colaboración con el periodista alemán  Franz Alt se ha publicado en junio el libro "La llamada del Dalai Lama al mundo.La ética es más importante que la religión", el Dalai Laman sostiene que "todas las religiones y todas las escrituras sagradas contienen una violencia potencial". 

El volumen consta esencialmente de una larga entrevista del periodista alemán Alt con el Dalai Lama además de una "Llamada" del líder tibetano. La religión es a menudo mal utilizada e instrumentalizada también por los dirigentes religiosos, en función de intereses políticos, económicos... así argumenta el Dalai Lama en su llamada "a una ética secular y a la paz".
Buchcover "Der Appell des Dalai Lama an die Welt"
Benevento Verlag
En el siglo XXI necesitamos una ética secular, que sirva de ayuda útil para los ateos y agnósticos. El Dalai Lama habla de una "espiritualidad secular elemental", basada en las tendencias humanas al amor, la bondar, el cariño.  Estas sorprendentes tesis para un dirigente espiritual las acompaña de consideraciones históricas y éticas que le dan consistencia.
Además sustenta su pensamiento con referencias a la teoría de la evolución y a la investigacón cientifica sobre el cerebro. „Podemos estar en el mundo sin pertenecer a una religión. Pero la ética es innata en nosotros", es la convicción del 14 Dalai Lama.

La clase de ética, "más útil que la religión"

Sus reflexiones sobre la ética no son nada banales y desencadenan la controversia sobre todo cuando escribe: "los niños tienen que aprender moral y ética. Es más útil que la religión." Aboga por una formación ética desde los 14 años. Las personas pueden muy bien salir adelante sin religión pero no sin ética "La ética profundiza más y es más natural que la religión", dice el Dalai Lama.

Sin embargo es seguro que "una formación ética secular requiere la formacón del corazón, paciencia y resistencia". Para reforzar el sentimiento por la ética el maestro de la escuela tibetana Gelug recomienda el fortalecimiento de los "estados positivos de la ente" a través de la meditación, él mismo practica durante cuatro horas al día.  Un elemento clave del concepto de ética secular del Dalai Lama es la responsabilidad global por el medio ambiente y las personas.

"Independiente de toda religión“

Como pensamiento fundamental y núcleo de todas las religiones veo el amor, dice el Dalai Lama en su conversación con Alt. En todas las religiones se trata de fomentar el amor, aunque con diferentes enfoques filosóficos. Pero cree que todos podemos desarrollar nuestros valores interiores que no contradicen ninguna religión y que al mismo tiempo y es lo decisivo, "no dependen de ningua religión."

  El Dalai Lama

El Dalai Lama es el título honorífico para el maestro superior de la Escuela Gelug, la más joven de las cuatro escuelas del budismo tibetano. Es el líder espiritual de los tibetanos. El 14 Dalai Lama ("Maestro (sabio) como un océano") nació el 6 de julio de 1935 en el oeste del Tibet. Sus seguidores lo consideran el Bodhisattva, el sabio, el que ya ha alcanzado el nirvana, el que voluntariamente ha vuelto a nacer para servir a los demás hombres.
Aparte del tema principal "Etica en vez de religión" el Dalai Lama y el periodista Alt tratan también en el libro el conflicto entre  Tibet y China, el fenómeno de los monjes que se autoinmolan en protesta por la represión que sufren los tibetanos y un posible futuro para el  Tibet. También el Dalai Lama toma posición en referencia a temas generales como el cambio climático, las guerras o el comercio de armas.
El futuro lo ve de modo optimista como es costumbre en él. Espera volver al Tíbet, dice a sus 80 años "si vivo 5, 10, 15 ó 20 años más, podría ser". Al final del libro dice que ha soñado que va a vivir 113 años. "Mi médico dice que alcanzaré los 100, ya ve que tengo todavía algunos años por delante".

El libro "Etica más importante que la religión" es el primer libro de la editorial Benevento, se puede descargar gratis in internet en 8 idiomas

sábado, 5 de septiembre de 2015

BREVE HISTORIA DEL LIBERALISMO


LECTURA DE LIBERTAD, LIBERALISMO, DEMOCRACIA
Ana Azanza Elío

Bernat Muniesa profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona
es el autor de un pequeño libro muy inspirado y recomendable, “Libertad, liberalismo y Democracia”, publicado por el Viejo Topo en 2008.
En él aborda de modo sencillo esas tres cuestiones básicas para entender la política en general, pasada y presente.
En primer lugar la cuestión de la libertad, gran palabra que como todas las de su especie ha sido utilizada en multitud de significados espurios: Libertad de mercado, libertad de los pueblos, libertad de empleo…A la palabra libertad le ocurre lo mismo que a la palabra democracia, los apellidos le sientan mal.

martes, 1 de septiembre de 2015

RED ESPAÑOLA DE FILOSOFÍA



Actas del I Congreso de la Red Española de Filosofía, septiembre de 2014 en Valencia. 10 secciones temáticas, 12 simposios monotemáticos, 3 talleres.

Antonio Campillo, presidente de la Red Española de Filosofía explica la situación de la filosofía y los retos en nuestro país:

-Filosofía, asignatura moneda de cambio en los diversos planes educativos.
-Filosofía española "troceada" en diversas asociaciones autonómicas y por campos filosóficos.
-La LOMCE, recortadora de las materias de filosofía.
-Mal diagnóstico en Occidente para todas las materias que no tienen que ver con el beneficio, Marta Nusbaum.
-Plan inicial Estratégico de Investigación, Horizonte 2020 para Europa, 5 áreas estratégicas sin Humanidades ni Ciencias Sociales.
-Los egos filosóficos estropean la creación de redes filosóficas consistentes y eficaces.
-Olimpiada filosófica nacional.


martes, 18 de agosto de 2015

AUTODETERMINACIÓN




Desde hace mucho me preguntaba a qué se debía que ser de izquierdas en España conllevara "ser simpatizante" del nacionalismo catalán y vasco, que son los más aparentes. Puesto que normalmente se entiende que la izquierda "es internacionalista", sin embargo, la mayoría de partidos nacionalistas vascos  y catalanes "son de izquierdas". Una de nuestras peculiaridades ibéricas.

Lo curioso es que Lenin dijo que "el nacionalismo es el enemigo número 1 de la clase obrera, y que la clase obrera no ha nacido para fundar naciones ni para crear Estados, sino para adquirir su conciencia revolucionaria frente a la clase burguesa."
Marx analizó el tema de la autodeterminación y se dió cuenta de que el derecho de autodeterminación no existe en los países que adquirieron conciencia de su unidad política antes de la revolución francesa, ya que en la humanidad no se sabía lo que era la libertad de un pueblo para independizarse. Y nombra  España, Portugal, Francia, Inglaterra. Sí lo tiene Irlanda por la cuestión de la diferencia religiosa con Inglaterra.

Dice García Trevijano que cmo los marxistas españoles bajo Franco no tenían seguidores, y el socialismo ni existía, tuvieron que adherirse a las doctrinas nacionalistas. Siendo que Marx había rechazado el derecho de autodeterminación en España. Pero Franco hizo que la izquierda española se "prostituyera" y aceptara para ser oída reclamaciones que no son de la izquierda ni de la clase obrera, sino de la burguesía. Es por tanto el contrasentido de que toda la izquierda en Cataluña quiere la autodeterminación.
A ello se une la mala conciencia de los que quieren sacudirse el "franquismo de la dehesa" y dejan hacer.

En parte ya sabía que el dictador hizo bandera del amor a la patria española,  y parece que si no se es franquista hay que estar con el nacionalismo catalán o vasco. Pero es un error de perspectiva.
Casi he respondido a esta pregunta escuchando a Dalmacio Negro y Antonio García Trevijano.
y a otras muchas más cuestiones sobre el derecho, la ley y la nación.
Viene muy de atrás toda esta problemática, desde Cánovas dice Dalmacio.
Y estoy de acuerdo en que la mayoría del pueblo español da la espalda a todas estas cuestiones puesto que sólo sirven para poner los nervios de punta y discutir, sin que realmente cuente nada, ni en este ni en otros muchos temas, lo que piense nadie. Ya se entenderán entre ellos, una vez más.
De todas formas da gusto escuchar a estas personas eruditas en política, derecho e historia.

Estamos en manos de impostores, no sólo aquí, magro consuelo.

jueves, 6 de agosto de 2015

Caballo de Troya de Descartes


Antonio Hidalgo Pedraza ha escrito un interesante ensayo sobre Descartes: El Caballo de Troya de Descartes (2015).  Nuestro joven autor se apunta a una hermenéutica de la escucha orientada mejor a desvelar los posibles sentidos del ser, que a la tan manida -y à la page- “hermenéutica de la sospecha” que reduce lo superior a lo inferior para dar cuenta de su sinsentido. Me gustaría señalar que ha sido precisamente un miembro de la hermenéutica de la escucha, Paul Ricoeur, quien ha establecido esta distinción, convertida ya hoy en filosofema historicista.

Cada vez se ve mejor que el adanismo de Descartes fue puro “postureo”. Además de las influencias de autores menos escolásticos, algunos hispánicos como Gómez Pereira o Francisco Sánchez el Escéptico, y según prueban las investigaciones históricas de Baciero Ruiz, las reflexiones suarecistas sobre las causas del error (Disputación metafísica 9) inspiraron decisivamente a Descartes. Es seguro que el francés conocía estupendamente la obra del jesuita granadino. Por otra parte, Descartes estuvo toda la vida carteándose con jesuitas cultos.

La condena de Galileo fue capital en la biografía intelectual de Descartes. Tomó por ella la decisión de no publicar su Tratado del mundo. Y es muy probable que decidiera la  hipótesis escéptica radical del famoso “genio maligno”. Aquí es donde Antonio Hidalgo es original postulando que tal hipótesis sirvió a Descartes para desmantelar las objeciones metafísicas y teológicas principales que los doctores de la iglesia habían lanzado contra los ensayos del físico y astrónomo italiano.

Descartes pretendía resolver definitivamente el debate entre los partidarios de la nueva física y los de la física aristotélico-ptolemaica. El autor pretende comprender la estrategia argumentativa de la duda hiperbólica cartesiana y su superación mediante el rodeo teológico deductivo, o sea el recurso al Dios perfecto y veraz, en relación a dicho debate.  Descartes pretendía algo que nunca se atrevió a confesar: refutar las objeciones lógico-teológicas que se oponían a los defensores de la nueva astronomía y muy particularmente las que se formularon en el juicio inquisitorial contra Galileo (1633).

La hipótesis del genio maligno adquiere todo su sentido si se la considera una estrategia (un caballo de Troya) para liquidar y superar los límites que la objeción teológica basada en la omnipotencia divina imponía a la autonomía del nuevo pensamiento científico y a la validez de sus descubrimientos. La idea de un Dios omnipotente era por decirlo así llevada a su absurdo mediante la hipótesis cartesiana del Deus deceptor, del Dios engañador.

En efecto la nueva ciencia nunca podría superar el carácter hipotético de sus opiniones (suppositiones), útiles pero disputables, ni librarse de las falacias ad auctoritatem, mientras echase por tierra la suposición teológica de un Dios todopoderoso. Curiosamente, esa tesis de un Dios que, por citar un ejemplo anacrónico, podría enterrar fósiles en las montañas para poner a prueba nuestra fe en el fijismo, acompañaba el método resolutivo-compositivo, cuyos precursores deben ser buscados en la Escuela de Oxford (s. XIII), en Grosseteste y Bacon, y en el empirismo nominalista de un Ockam.

Por otra parte, el modelo heliocéntrico propuesto por Galileo podía ser más verdadero que el geocéntrico, pero para defenderlo Galileo incurría a veces en falacias lógicas, como la de la afirmación del consecuente: “Si el modelo heliocéntrico es cierto, entonces Venus debe tener fases. Es un hecho comprobado que Venus tiene realmente fases. Por tanto, el modelo heliocéntrico es cierto”, (A B) & B A.

De hecho existían otras propuestas teóricas para explicar los mismos fenómenos o, como se decía entonces, para “salvar las apariencias”, por ejemplo la de Tycho Brahe. Puede que Galileo fuese muy consciente de la existencia de alternativas teóricas, pero consideraba una buena razón a favor del modelo copernicano su simplicidad matemática. Justamente aquí era donde las autoridades eclesiásticas –que no eran ni tan memas ni tan fanáticas como el mito cientifista las suele presentar al público- podían esgrimir la objeción de que es completamente injustificable limitar a Dios por razones de orden subjetivo, como podría ser la utilidad, la belleza o la simplicidad de un constructo matemático.

Galileo compareció dos veces ante el tribunal eclesiástico. En 1616 se le instó a hablar “ex suppositione” sobre el modelo copernicano. La sentencia del segundo juicio (1633) obligó a Galileo a retractarse y a vivir retirado en su finca el resto de sus días. La objeción teológica con la que Urbano VIII (amigo de Galileo) quería limitar el valor de la hipótesis heliocéntrica era que el infinito poder de Dios puede hacer que todo suceda como si la Tierra estuviese en movimiento aun cuando realmente esté inmóvil.
Por su parte, Tycho Brahe dejaba a la Tierra en el centro del universo y al sol girando a su alrededor, mientras los restantes planetas orbitarían alrededor del Sol, modelo que también "salvaba las apariencias". Y Kepler había explicado las mareas por el influjo de la Luna, mientras que Galileo se equivocó al desestimar esta hipótesis kepleriana.

Pero cuando el Papa apelaba al Dios omnipotente tardomedieval tal vez no se daba cuenta de que Dios, haciendo uso de su poder ilimitado, podía convertirse en un Deus deceptor, en un creador engañoso, y este sería el antecedente del Genio maligno cartesiano. No tanto porque pueda hacer que lo que sea verdadero se convierta en falso, sino más bien porque representa un obstáculo insuperable para poder investigar la verdad, dado que bajo este supuesto la ciencia difícilmente podría establecer como verdaderas leyes naturales incontrovertibles. Quedaría expuesta a una duda continua y sujeta por tanto a los ataques del escepticismo, que era lo que a Descartes preocupaba sobre manera.

A pesar de que, al contrario que Huygens, la física de Descartes no formulaba ni matematizaba sus principios y la suya era una física matemática sin matemáticas, el filósofo francés bien pudo haber pensado en una táctica equivalente a la del caballo de Troya, valiéndose del postulado de la omnipotencia divina para desmontar los reparos de los teólogos al modelo copernicano defendido por Galileo. Ello lo conseguirá superando las consecuencias de la hipótesis de un Deus deceptor al demostrar la existencia de un Ser Perfecto, veraz e inmutable, conservador de las leyes universales del mundo material y garante de la veracidad de la razón metódica. Para evitar equívocos de fe, Descartes al final de una de sus meditaciones sustituye la denominación de “Dios engañador” por la de “Genio maligno”.

El autor piensa que Descartes procede a esta sustitución para resaltar de una forma contundente que su intención es buscar un motivo puramente ficticio, imaginativo, sin compromiso ontológico ni ideológico. Se trata de una idea que ni es clara ni distinta, una idea de la perfección divina en la que Dios puede hacer verdadero y bueno lo que quiera haciendo uso de su potencia absoluta, pues no se ve sujeto a conservar el orden (físico y moral) de sus decretos y, por tanto, su libertad no puede verse constreñida a ningún orden necesario, real o posible.

Como explicará Hegel, la certeza del cogito se debe a que es en el yo donde se verifica la inextricable unidad entre el pensar y el ser. La duda metódica y el rodeo teológico-deductivo pueden verse bajo una nueva luz: un intento deliberado pero prudente por eliminar o remover los prejuicios escolásticos tradicionales que obstruían el pensamiento científico moderno. Para ello fue preciso demostrar que Dios no puede ser engañador, para que devenga el garante gnoseológico del criterio de evidencia. Y Descartes no parte para ello de la bondad sino de la misma omnipotencia divina, pues el engaño, el error, son un defecto, una deficiencia, un no-ser. Luego no pueden ser resultado de la acción de un ser omnipotente en el cual toda posible acción hemos de pensarla como lograda y productora de un efecto real, y no como productora de ausencias de efectos. 

Causar el error es signo de deficiencia y no de omnipotencia. Para Descartes, la hipótesis de un Genio maligno es contradictoria con la de un Dios omnipotente. Cualquier decisión de Dios crea verdad, y por tanto no puede engañarnos. Dios podría haber creado otra matemática en la que dos más dos fueran cinco, pero incluso el valor inmutable y eterno de las verdad matemática de que dos más dos son cuatro depende de la voluntad divina.



Echando mano del concepto de Potentia Dei Absoluta, que servía a los teólogos para condenar las proposiciones realistas de la nueva física matemática, Descartes supera las limitaciones impuestas al pensamiento científico para devolverle al conocimiento racional su certidumbre evidencial y su autonomía. Su rodeo teológico deductivo era una especie de “regalo envenenado”, para derribar los muros de contención que impedían el progreso de la libre investigación. 

La hipótesis del Genio maligno aparece a esta luz como una caricatura o reducción al absurdo de la del Deus deceptor que era usada como objeción contra la nueva ciencia.

martes, 4 de agosto de 2015

LOS DESPOSEIDOS 2




Gracias a don José Biedma nos estamos aficionando en el Mochuelo a la novela de ciencia ficción "social". No es mi literatura favorita aunque ya llevo dos obras de Ursula K. Leguin. La última con la que me he entretenido se titula "Los desposeídos". hay otro post de Biedma al respecto sobre esta novela. Hago mi propia lectura y traigo a colación el pasaje que más me ha "inteperlado".





Odo era la mujer fundadora en el planeta Anarres de la sociedad utópica, sin propiedad, sin mando. Con mucha filosofía en los fundamentos. Pero al cabo de los años esta sociedad que tiene tantas cosas buenas, muestra sus limitaciones.
 




Shevek es un científico filósofo que se da cuenta de los fallos, está haciendo una teoría física, y no lo quieren escuchar porque su discurso suena como un reproche a la sociedad odoniana. Shevek decide viajar al mundo de donde vinieron los primeros colonizadores del planeta, Urras, para comunicar sus teorías, con la esperanza de tener más audiencia.


 


También saldrá de malos modos de Urras tras intentar cumplir la misión, pero en el curso del viaje ha aprendido cuatro cosas, esas cuatro cosas es la que quiero poner aquí para memoria de lectura “Los desposeídos” de Ursula K. Leguin:


“En estos últimos 4 años Shevek había aprendido algunas cosas acerca de la voluntad que lo animaba. La frustración de la voluntad le había enseñado a ver la fuerza que hay en ella. Ningún imperativo social o ético podría igualársele. Ni siquiera el hambre era capaz de contenerla. Cuanto menos tenía, más absoluta era la necesidad de ser.

Reconocía esa necesidad en la terminología odoniana, como su “función celular”, el concepto analógico que expresaba la individualidad, el trabajo que más conviene a un individuo, y por consiguiente su mejor contribución a la sociedad. Una sociedad sana no sólo permitiría ejercer libremente esa función óptima: la adaptabilidad y la fuerza de un individuo dependían de esas mismas funciones. Esta era una idea fundamental en la “Analogía” de Odo. Para Shevek, el hecho de que la sociedad odoniana de Anarres no hubiera alcanzado del todo ese ideal, no lo hacía menos responsable, todo lo contrario. Liberados del mito del Estado, la reciprocidad genuina del organismo social y del individuo era evidente. Al individuo se le puede exigir un sacrificio, nunca un copromiso: porque aunque la sociedad dé a todos seguridad y estabilidad, sólo el individuo, la persona, es capaz de una elección ética: la capacidad de cambio, la función esencial de la vida. La sociedad odoniana estaba concebida como una revolución permanente, y una revolución comienza en la mente pensante.

Todo eso lo había pensado Shevek porque tenía una conciencia absolutamente odoniana.

Por lo tanto estaba seguro ahora de que, en términos odonianos, su voluntad radical e ilimitada de crear se justificaba a sí misma. El sentido de la responsabilidad no lo aislaba de sus semejantes, de la sociedad, como había pensado hasta entonces. Lo comprometía con ellos de un modo absoluto.

También sentía que un hombre con este sentido de responsabilidad acerca de algo, estaba obligado a aplicarlo en todas las cosas. Era un error verse a sí mismo como un vehículo y nada más que eso, sacrificar a esa idea cualquier otra obligación.

….No había fines, había procesos, todo era proceso. Uno podía ir en una dirección promisoria o equivocada, pero uno no se ponía en marcha con la esperanza de no detenerse jamás en ninguna parte. Entendidas de esa manera todas las responsabilidades y compromisos ganaban en sustancia y en duración.

….Al sustraerse al sufrimiento uno se sustrae también a la felicidad posible. El placer uno puede conseguirlo, o los placeres, pero no le servirá de nada, no sabrá lo que es el retorno al hogar.

La realización, reflexionó Shevek, es una función del tiempo. L a búsqueda del placer es circular, repetitiva, atemporal. La variedad que persigue el espectador, el cazador de emociones, el sexualmente promiscuo, siempre concluye en el mismo lugar. Tiene un final. Llega al final y tiene que volver a empezar. No es un viaje y un retorno, sino un ciclo cerrado, un claustro, una celda.

Fuera del claustro está el paisaje del tiempo, en el que es posible, con suerte y coraje, construir los frágiles, provisorios e improbables caminos y ciudades de la fidelidad, un paisaje habitable para seres humanos.

Ningún acto es verdaderamente humano hasta que ocurre dentro del paisaje del pasado y el futuro. La lealtad, que consolida la continuidad del pasado y el futuro, unificando el tiempo en una totalidad, es la raíz de la fortaleza humana; no se obtiene ningún bien si se prescinde de ella

Recordando los últimos cuatro años, Shevek los vió no como desperdiciados sino como parte de un edificio que él y Takver estaban construyendo con sus vidas. Lo bueno de trabajar con el tiempo y no contra él, pensó, es que nunca es tiempo perdido. Hasta el dolor cuenta.”

Final del capítulo 10, de “Los desposeídos”, de Ursula K. Leguin (1974)


lunes, 3 de agosto de 2015

Entre dos guerras civiles


Luis Racionero

Tuve la fortuna de conocer personalmente a Luis Racionero en el 81, por mediación de Jordi Nadal, actual director de Plataforma editorial. Conocer es mucho decir. El comando Lautrèamont, formado por el teniente Poveda de la Cárcel y un par de mílites del CIR nº 9, entre los cuales por azar me encontraba, le visitó en su masía de Cinc Claus, en el alto Ampurdán. Mi teniente se ganaba la vida en el ejército, pero había estudiado derecho y era un artista cosmopolita nacido en Jumilla. Llegó a exponer en el castillo de Perelada sus cuadros de azules oníricos. Creo que le había gustado la vida al aire libre y por eso se quedó allí después de la mili universitaria. Además de criar aves de cetrería y grandes daneses, el teniente de artillería Fernando Poveda  dirigía por entonces un programa esotérico en Radio Figueras. Aún conservo grabada la entrevista que me hizo y en la que precisamente cité Las filosofías del underground de Racionero. Murió en 2000 en un accidente de tráfico, según supe por Jordi.

Fernando conducía su arcaico milquinientos blanco, y le llevó al intelectual como presente unos conejos cazados y horneados por él mismo, adobados con hierbas aromáticas recolectadas en noches de luna llena. No recuerdo sobre qué versó nuestra conversación. Todavía debía ser invierno, o tal vez primavera temprana, porque la reunión fue al calor de un hogar encendido. La decoración de la masía, minimalista, monacal. Muros lisos, tendiendo al blanco y, eso sí, una rústica estantería de madera de pino repleta de libros.

Racionero estuvo amable con nosotros, aunque me pareció triste y cansado. Luego he sabido por las memorias que aquí resumo y comento (Entre dos guerras civiles, 2012) que por entonces iniciaba su “retiro catalanista, subyugado por la potencia cultural del Empordà”.

sábado, 1 de agosto de 2015

DECADENCIA DE LA ADMIRACIÓN

REFLEXIONES SOBRE "SER ERRATICO" DE LUIS SÁEZ

Ana Azanza


Llego tarde con este post, puesto que Luis Sáez acaba de publicar "El ocaso de Occidente" en 2015, y "Ser errático, Una ontología crítica de la sociedad" es de 2009.

miércoles, 15 de julio de 2015

Quinta en Lugar Ameno


¡Ah! ¡Nostalgia del Edén! Ese locus amoenus nunca existió. O, en las puertas del Paraíso de las Bestias hace guardia un arcángel temible, con una espada flamígera que ya quisieran para sí los de la guerra de las galaxias. Para impedir nuestro regreso ha sido allí colocado semejante monstruo espiritual sin sexo. Pero aquella jungla y aquella sabana, de paraíso no tenían nada. Aunque uno vivía y moría sin saber que vivía y -¡suerte!- sin saber que era un ser-para-la-muerte. Existencia pura, es decir, vida sin conciencia, o sea, nada de existencialismo, pura vida.

Ese lugar ameno no existió en ninguna parte, o sea, pervivirá para siempre en Utopía. Es la ventaja de no existir, como las Ideas platónicas o el amor ideal, es para siempre. La eternidad en la que habita el niño. A mí me mola su faceta como ámbito de Vida retirada, ese perderse en el campo, ese contemplar la pirueta del mosquitero en la charca, el piscinaje que sacia la sed del murciélago, el grito extravagante del chotacabras que extiende su sombra negra a ras del olivar a la caída de la tarde...

Y en seguida me vienen los versos de mi tocayo:

y vivir como un noble arruinado 
entre las ruinas de mi inteligencia 

Ese Gil de Biedma, "cónsul de Sodoma", a quien mi amigo el poeta Rafa Juárez idolatraba, y cuyos versos recitábamos de memoria en aquellas madrugadas sicodélicas, y a quien Manuel Sacristán -según cuenta Racionero en sus memorias, memorias que titula con un verso de Jaime Gil de Biedma- no dejó entrar en el PSUC... ¡por gay!, ¡ole ahí la tolerancia comunista!... En un viejo país ineficiente, / algo así como España entre dos guerras / civiles... poseer una casa y poca hacienda/ y memoria ninguna".

Para mí, hoy, que el famoso poema tiene poco de vida feliz (De vita beata), porque me resulta, más que póstumo, tanático, tan hermoso como desesperanzado: "no leer, no sufrir, no escribir, no pagar cuentas...". Lo siguiente es anhelar el silencio más absoluto, el de los cementerios, claro. 

Mejor la definición de otro poeta, Ángel González, quien describe el tópico del lugar ameno como lugar propicio para el amor, la amistad, el disfrute y el gozo.

También para el trabajo simple y elemental. Pienso en el 'ora et labora' franciscano o en el "cultivar el propio huerto" volteriano. En un corralito de gallinas ponedoras, en esa actividad -tan budista- de limpiar el estiércol de las bestias que te acompañan y a las que sacrificas con pena para alimentarte o alimentar a los tuyos. Un huerto -claro- no es un paraíso. Lo decía hace poco por Radio Nacional, muy despierta, Chantal Maillard (esa curiosa filósofa medio belga, medio andaluza, medio india, esteta y poeta): nuestra existencia vital se nutre de violencias... Una sensibilidad tan aguda para las consecuencias dolorosas de esta tragedia inevitable -como la sensibilidad hipertrofiada de mi admiradísima Virginia Woolf- está ella misma condenada al sufrimiento. Hay que aceptar los caminos imprevistos de los dioses. O rabiar sin cambiar nada.

Hay que conservar la esperanza de que no hay mal que por bien no venga. Un huerto, un corral, un establo, un olivar, no es un paraíso. Hay que defenderlo, a veces con violencia, de la voracidad de hexápodos (a veces parásitos de parásitos de parásitos), malas hierbas (algunas pirógenas), aves frutívoras (no he probado ni una cereza este año en La Esperilla, tal la prisa que se dan los malandrines en devorarlas...), ratas y conejos, moscas y lobos... Y es que el humán conquista la selva y la traduce en jardín o huerto con esfuerzo y sangre, mucho esfuerzo. Naturaleza madrastra.

Teócrito, Virgilio, Horacio, convirtieron el lugar ameno en un lugar común, retórico, para disfrute de la imaginación, fantasía que también viste al paisaje cuando el humán lo mira sin escrúpulos ni interés egoísta o depredador. Dalias y tomates. Rosas y berenjenas. Hierba buena y pimientos verdes. Laurel y zanahorias... (¿Sabéis que las zanahorias primitivas no tenían color naranja? Fue un invento holandés. Y ahora todas las que comemos son así. Por otra parte, la zanahoria silvestre es una umbelífera muy común en los arcenes de nuestros caminos)...

O sea, naturaleza y cultura. Cuerpo y espíritu. Utilidad y puro arte. Buscar el equilibrio es lo que importa. Zurear, quiero decir cortejar, a esa hija de las Musas y nieta de Memoria que es Armonía. Mi fe, mi pensar lo divino -dentro de los límites de la razón, siguiendo a Kant-, fe ilustrada, que no ilustre, sino más bien modesta y escéptica, ha tenido siempre mucho de panteísmo. Me siento más en contacto con el todo en mitad del bosque que en un templo, salvo, tal vez, si ese templo es una iglesia románica y está rodeada de bosque...

La amistad misma, sobre la que discutimos el día del picnic quintero en La Esperilla, Marcos y un servidor principalmente, tal vez sea un espontáneo y generoso sentimiento o tal vez sea una noble excelencia ganada con el hábito y el compromiso, o tal vez sea un poco las dos cosas, una al principio y otra al final, pero seguramente representa también ese equilibrio armónico entre lo público y lo privado, entre el teatro y el circo, de una parte, y el boudoir y el retrete, por otra. Nada de tentaciones escatológicas, por "retrete" me refiero a ese lugar al que se retiraba para gozar su soledad la Reina Católica. Y es que la soledad es buena, como otras drogas, en dosis prescritas, elegidas, limitadas. Igual que la compañía.

Acabaré este ensayito y crónica citando las primeras estrofas de esa oda magistral de Fray Luis que aprendí de memoria en mi adolescencia y que, algo inconscientemente, ha servido de inspiración y orientación decisoria, relativamente libre, en la faena de apropiación de circunstancias que ha sido mi vida:

VIDA RETIRADA 

¡Qué descansada vida 
la del que huye del mundanal ruïdo, 
y sigue la escondida 
senda, por donde han ido 
los pocos sabios que en el mundo han sido; 

Que no le enturbia el pecho 
de los soberbios grandes el estado, 
ni del dorado techo 
se admira, fabricado 
del sabio Moro, en jaspe sustentado! 

No cura si la fama 
canta con voz su nombre pregonera, 
ni cura si encarama 
la lengua lisonjera 
lo que condena la verdad sincera.

Gracias a todos os sean concedidas por vuestra viva presencia. Oigo el eco de vuestras voces mejor que el zumbido de las avispas y las moscas. 

En La Esperilla y a la espera del hallazgo significativo y el encuentro mágico. Azar objetivo. 
Julio tórrido.

martes, 30 de junio de 2015

OCASO DE OCCIDENTE

Luis Sáez presenta en la 2 el libro que acaba de publicar "El ocaso de Occidente". Una segunda parte de su "Ser errático" que publicó hace ya 6 años. Este segundo sería la "aplicación" de la ontología que desarrolló en el otro.

También  es del máximo interés la entrevista al respecto, hecha al filósofo granadino en kaosenlared.
Toda una meditación sobre lo que nos pasa en Occidente, más que una entrevista, parece otro libro.
video

viernes, 12 de junio de 2015

Apego y desapego


Detache-ment (2011), la película de Tony Kaye, un director británico independiente muy premiado por sus vídeos musicales, fue producida por  Adrien Brody, su principal protagonista en el papel de profesor sustituto. Más que un drama es una tragedia. Impotencia educativa en mitad de un mundo sin corazón. En la Wikipedia la peli es definida así: “a drama about the decline of the education system in American high schools”. Lo de “high” resulta bastante “ironic”. 

En el Littré, diccionario de la lengua francesa, “détachement” es definido como “État de celui qui est détaché, délivré d'un sentiment”, o sea, el estado de aquel que resulta liberado  o rescatado de un sentimiento. Quizá en inglés “detachment” sea un galicismo. El director ha escrito “Detache-ment”, tal vez para ilustrar iconológicamente la pretendida y no conseguida distancia (prefijo des-) sentimental entre los personajes (tal vez haya que exceptuar a ese profesor al que ni alumnos ni esposa ven ya y que se ha vuelto transparente).

Henry sí le ve. Cierta indiferencia defensiva es lo que pretende mantener el profesor sustituto Henry Bathes, atormentado por la muerte de su madre y a cargo de su abuelo con alzheimer, en mitad de esa jungla asfaltada de adolescentes malencarados y conflictivos. Quiere salvar su intimidad respecto a compañeros y alumnos, conservar cierta distancia, pues donde hay confianza, ya se sabe... ¡Mas no lo consigue! Es precisamente su natural bondadoso lo que le impide adaptarse. La bondad, incluso la santidad, ¡factores de inadaptación! (Simona Weil, G. Stein, Jesús de Nazaret, Tomás Moro, Bruno, Juan de la Cruz, Julián Besteiro, María Zambrano...). La compasión no salva en la darwiniana descripción de la evolución como lucha por la vida. La visibilidad misma puede ir contra el interés de la supervivencia. 

Como profesor, sus aptitudes para conectar están en contradicción con su voluntad, salvo en ese momento en que amenaza a la enfermera del asilo de su abuelo, momento en que muestra no su faz de profesor sino la de cliente estafado. Y su aptitud para la compasión, a pesar de sí o al menos a pesar de una parte de sí, le lleva a hacer de buen samaritano con la chica prostituta y con el abuelo abusador, a quien le alivia el tránsito con una mentira piadosa.

En su crítica escribe Beatriz Maldivia: “El tono despegado de ‘El profesor’, que no mete el dedo en la llaga, no redunda en una eficacia menor, sino todo lo contrario: es difícil abandonar la sala sin sentir un absoluto hundimiento moral”. Desapego sería precisamente lo que Henry no es capaz de sentir. Y es que cuando se trata de bregar con cosas, todo se explica y mecaniza; pero cuando se trata de lidiar con personas, todo se complica y confunde. Aquí no valen los hábitos aprendidos, por eso los otros pueden llegar a ser el infierno en el drama de Sartre.

La prostituta se enamora de su benefactor, y cuando ese no buscado apego se traduce en un abrazo consolador a Meredith (la alumna con talento artístico y suicida complejo de inferioridad), la reacción de una profesora (compañera que le había tirado los tejos) malbarata la acción, pues ve sucio sexo donde no hay más que piedad y generoso consuelo, aun a regañadientes.

¿Realismo cruel o simple realismo? Espejo de lo que pasa, como la novela, pero con un fondo de tragedia clásica. El héroe no puede nada, no salva sino que más bien sus decisiones precipitan un final fijado por los dioses de la especulación económica. Padres exigentes pero ausentes, evadidos de sus obligaciones educativas. Profesores quemados, frustrados. Chicos pasotas o violentos, neuróticos o psicópatas, que desprecian cuanto ignoran. Políticas educativas erráticas, privatizadoras, dictadas por escaqueados de la tiza. Soledades desesperadas que mendigan un poco de atención en un entorno sentimental ruinoso.

CARELESS. ABANDONO

Un esteticismo que no tiene nada de lacrimoso pero que apenas deja resquicio a la esperanza. Mala educación que devendrá en aislamiento y frustración, como vaticina la orientadora del instituto, en una de las escenas más duras e impresionantes de la película, a la chica mona que vive en Babia, la que quiere ser modelo y cuya jeta de perplejidad ilustra esta entrada con un mensaje.


Y al final, la decadencia de la relación docente evoca ese triste mundo de la casa Usher de Edgar Allan Poe, con esos planos de la escuela vacía, destrozada y asolada, en otros tiempos lujosa y esplendorosa mansión de luz y juvenil alegría, como una vez fue la vida en todas las buenas escuelas.

lunes, 8 de junio de 2015

El mochuelo de Rubén

Supongo que Ruben Villagrasa no pondrá reparos a que juegue un poco con el mochuelo que nos regaló durante su amable despedida... Lo he procesado digitalmente, o sea, lo he convertido en sombra de sombra de sombra de la esencia "mochuelidad". No sé si recordáis que Plotino jamás consintió que le retrataran porque le parecía que era como fabricar la sombra de una sombra. Martín nos regañaría si amparáramos esta perspectiva... digamos "espiritualista", "mneumática", tan menospreciativa de lo que a fin de cuentas también somos -además de cuentos y soplos o regüeldos divinos- es decir, cuerpos en forma primero y en descomposición en seguida.

(Sobre la hipótesis de que procedamos de un eructo divino -o de un poderoso extraterrestre-, véase el magnífico documento de mi amigo Salvador Solé sobre la mitología de los indios chimichiles, pinchando en la frase subrayada al final del párrafo anterior a éste).

Como venía escribiendo, me he permitido jugar con el mochuelo de Rubén. Tras procesarlo lo he editado y he aumentado el contraste y variado los semitonos. El brillo no lo he tocado. Aquí lo tenéis:


El ave parece inquirir. No pregunta, sino que ya ha formulado una pregunta decisiva y espera una respuesta, aunque no parece muy esperanzada en poder obtenerla con esos ojazos humanoides que, a pesar de su concentrada atención pudieran ser miopes o estar algo cansados. 

Sorprenden sus uñas, muy desarrolladas, devenidas garras, cosa propia de un animal de presa. Por cierto que, como recuerda Ortega en sus Meditaciones del Quijote, que acabo de terminar de estudiar, tanto Platón como San Juan de la Cruz usaban la metáfora del cazador para referir a la persecución y proceso de búsqueda de su objeto, esto es la Verdad, el Amor, o la verdad del amor, el amor a la verdad, ídolos místicos y filosóficos. 

Como el gesto no es amenazante, esas garras parecen más bien asegurar el sostén del pájaro solitario en la rama... Y cambiando de tema, esta primavera me he perdido el canto nocturno del ruiseñor, ¡no sé qué ha pasado!

Ya sabéis que al dibujo acompañaba un inmortal poema de San Juan, el de Fontiveros. Lo omito aquí porque me lo sé de memoria.